El fútbol a veces golpea muy duro. Y hoy toca aceptar un momento muy doloroso para todos.
Nuestra afición volvió a demostrar lo que significa el Girona. Un amor por estos colores que ni los golpes más duros pueden apagar.
Siento tristeza por no haber sido capaces de darles lo que merecían. Pero también siento orgullo. Orgullo de haber defendido estos colores con todo lo que tenía y de haber vivido momentos increíbles junto a ustedes.
Y si algo sé, es que este club nunca deja de levantarse ❤️🤍