Peronista por evolución✌️ Cristinista Full ⌚ Norma de la 🏠: Se sigue a quien me sigue, salvo 🦍, trolls y otros especímenes tóxicos. Nada de mi vida personal
@Miguel_Boggiano Esa construcción es de un verdadero idiota. No sos exitoso Boggiano y con esa cara de glande en decadencia nunca lo vas a ser y te odiamos pero por pelotudo!
Un equipo secreto de contratistas israelíes, que afirma haber manipulado más de 30 elecciones en todo el mundo mediante piratería informática, sabotaje y desinformación automatizada en redes sociales, ha sido desenmascarado en una nueva investigación de The Guardian.
La unidad está dirigida por Tal Hanan, un exmiembro de las fuerzas especiales israelíes que ahora trabaja de forma privada con el seudónimo de «Jorge». En más de seis horas de reuniones grabadas en secreto, Hanan y su equipo hablaron sobre cómo podrían obtener información sobre sus rivales, incluso pirateando cuentas de Gmail y Telegram.
@Observador1079@marceloduclos@LuisGasulla Por suerte el NO ES FUNCIONARIO. Porque si no entendés que Adorni es un escudo y no un flanco abierto, NO ESTÁS A LA ALTURA. Mejor quedate debatiendo liberalismo en un café.
El primer día lo dije: va a durar meses... y no van a parar NUNCA porque lo único que les importa es destruir a los alfiles de Milei. Si logran bajar a Adorni... que es inocente de lo que lo acusan (y la persona que lo denunció SI SE ESTÁ ENRIQUECIENDO EN LA FUNCIÓN PÚBLICA y por ello también fue denunciada) quién sigue?
@RAMIROMARRA Lo raro es que nunca hayan podido probarlo no? Cristina K está condenada porque no podria no haber sabido. Nomas imaginate lo que seria de Milei si aplicaramos el mismo principio?... Cristina está porque donde robaba era en las elecciones y nadie podia ganarle sino la sacaban...
@JMilei@lilialemoine Sos bien estupido no? Hablan del consumo de leche (de vaca, no de la que te gusta a vos...) de carne, de verduras, de remedios, no de Hermes imbécil!
Esta carta, esta sensibilidad, esta crudeza para describir lo que sólo los elegidos como el Indio son capaces de percibir más allá de su propia realidad. Enorme ♥️
Del Indio Solari:
Hay un ruido de platos vacíos en la Argentina.
Un sonido áspero.
Como ascensores cayendo dentro de hospitales apagados.
Como tizas partidas sobre pizarrones gastados en escuelas que ya no llegan a fin de mes.
Y mientras desde arriba venden épica financiera con sonrisa televisiva, abajo la realidad mastica gente.
Los jubilados cuentan monedas como si fueran balas sobrevivientes de una guerra perdida.
Les licuaron la vida despacito.
Primero los remedios.
Después la comida.
Después la dignidad de tener que elegir entre calefacción o un paquete de arroz.
Y todavía aparecen predicadores del ajuste diciendo que el sufrimiento “era necesario”.
Como si el hambre fuese una materia universitaria.
Como si ver ancianos revolviendo descuentos fuera parte del equilibrio fiscal.
Los laburantes tampoco llegan.
El sueldo dura menos que un semáforo en verde.
El consumo se desplomó porque ya no se compra: se sobrevive.
La heladera parece un teatro abandonado después del saqueo.
Y en las calles hay persianas bajas como párpados cansados.
Construcciones detenidas.
Fábricas respirando por tubos.
Comercios vacíos donde antes había ruido de monedas y olor a pan caliente.
La recesión avanza como hollín pegado detrás de las paredes.
Silenciosa.
Espesa.
Entrando en las casas mientras algunos influencers del mercado festejan numeritos como si la economía fuera un videojuego sin cadáveres.
También le metieron motosierra a la educación y a la salud.
Universidades asfixiadas.
Hospitales universitarios peleando por insumos básicos.
Docentes agotados enseñando entre ruinas presupuestarias y techos que lloran goteras.
Pero en la televisión hablan de libertad.
Siempre libertad.
Aunque millones estén cada vez más presos del miedo, de las deudas, de la angustia de perder el trabajo.
Y entonces aparece el gran truco del circo:
hacerte creer que la crueldad es valentía.
Que insultar es gobernar.
Que destruir es sincerarse.
Que el ajuste sobre los cuerpos cansados del pueblo es una especie de purificación divina.
Hay fanáticos aplaudiendo el incendio mientras el humo les entra por debajo de la puerta.
Gente defendiendo verdugos porque aprendieron a odiar más de lo que aprendieron a pensar.
Y lo más oscuro no es el personaje delirante que grita desde el escenario.
Lo verdaderamente oscuro es una sociedad agotada, partida, furiosa…
que empezó a normalizar que le rompan el alma a los más débiles mientras le llaman “cambio” al derrumbe.
La Argentina no se está quedando sin plata solamente.
Se está quedando sin alma.
Sin paciencia.
Sin futuro.
Y cuidado…
porque cuando un pueblo ya no siente el dolor del otro,
el monstruo deja de gobernar desde arriba.
Empieza a vivir adentro de todos.
INDIO.
Su última carta.
Del Indio Solari:
Hay un ruido de platos vacíos en la Argentina.
Un sonido áspero.
Como ascensores cayendo dentro de hospitales apagados.
Como tizas partidas sobre pizarrones gastados en escuelas que ya no llegan a fin de mes.
Y mientras desde arriba venden épica financiera con sonrisa televisiva, abajo la realidad mastica gente.
Los jubilados cuentan monedas como si fueran balas sobrevivientes de una guerra perdida.
Les licuaron la vida despacito.
Primero los remedios.
Después la comida.
Después la dignidad de tener que elegir entre calefacción o un paquete de arroz.
Y todavía aparecen predicadores del ajuste diciendo que el sufrimiento “era necesario”.
Como si el hambre fuese una materia universitaria.
Como si ver ancianos revolviendo descuentos fuera parte del equilibrio fiscal.
Los laburantes tampoco llegan.
El sueldo dura menos que un semáforo en verde.
El consumo se desplomó porque ya no se compra: se sobrevive.
La heladera parece un teatro abandonado después del saqueo.
Y en las calles hay persianas bajas como párpados cansados.
Construcciones detenidas.
Fábricas respirando por tubos.
Comercios vacíos donde antes había ruido de monedas y olor a pan caliente.
La recesión avanza como hollín pegado detrás de las paredes.
Silenciosa.
Espesa.
Entrando en las casas mientras algunos influencers del mercado festejan numeritos como si la economía fuera un videojuego sin cadáveres.
También le metieron motosierra a la educación y a la salud.
Universidades asfixiadas.
Hospitales universitarios peleando por insumos básicos.
Docentes agotados enseñando entre ruinas presupuestarias y techos que lloran goteras.
Pero en la televisión hablan de libertad.
Siempre libertad.
Aunque millones estén cada vez más presos del miedo, de las deudas, de la angustia de perder el trabajo.
Y entonces aparece el gran truco del circo:
hacerte creer que la crueldad es valentía.
Que insultar es gobernar.
Que destruir es sincerarse.
Que el ajuste sobre los cuerpos cansados del pueblo es una especie de purificación divina.
Hay fanáticos aplaudiendo el incendio mientras el humo les entra por debajo de la puerta.
Gente defendiendo verdugos porque aprendieron a odiar más de lo que aprendieron a pensar.
Y lo más oscuro no es el personaje delirante que grita desde el escenario.
Lo verdaderamente oscuro es una sociedad agotada, partida, furiosa…
que empezó a normalizar que le rompan el alma a los más débiles mientras le llaman “cambio” al derrumbe.
La Argentina no se está quedando sin plata solamente.
Se está quedando sin alma.
Sin paciencia.
Sin futuro.
Y cuidado…
porque cuando un pueblo ya no siente el dolor del otro,
el monstruo deja de gobernar desde arriba.
Empieza a vivir adentro de todos.
INDIO.
Su última carta.
Abrieron la Rosada para que entren:
Hayden Davis
La escribana de Adorni
Boris Johnson
La que se tatuó la cara
El clon 6 de Conan
La bruja amiga de Karina
La cámara fallada de Oría
Pero para despedir al musico más popular de la historia argentina no hay lugar che
1/12
ALERTA DEMOCRÁTICA
Otra vez quieren meter una caja negra privada y extranjera en el corazón de las elecciones argentinas.
Le ponen perfume de “modernización”, “ciberseguridad” e “innovación”.
Pero el olor es el mismo de siempre:
controlar el escrutinio desde un software que el pueblo no puede auditar.
2/12
Esto ya pasó con Smartmatic durante el macrismo.
Nos dijeron que era eficiencia.
Nos dijeron que era tecnología.
Nos dijeron que era progreso.
Mentira.
Era una arquitectura para que la información electoral saliera de las escuelas, pasara por sistemas cerrados y terminara procesada por una empresa privada.
Eso se llama caja negra electoral.
3/12
Yo no lo denuncié después, con el diario del lunes.
Lo denuncié antes.
El 26 de febrero de 2019 advertí públicamente que Smartmatic iba a escanear y transmitir desde las escuelas información electoral hacia el centro de cómputos, con software inaccesible para los veedores informáticos.
Mientras muchos dormían, yo avisaba.
4/12
También advertí que el riesgo no estaba solo en el centro de cómputos del Correo.
El riesgo estaba antes:
en el escaneo,
en la imagen del telegrama,
en la ruta de transmisión,
en los servidores intermedios,
en el software cerrado,
en todo lo que el ciudadano no podía ver.
Ahí estaba la trampa.
5/12
Después me atacaron.
Una ONG que se presentaba como defensora de derechos digitales y un asesor informático funcional al relato oficial salieron a desacreditar la denuncia en vez de exigir auditoría pública total.
No defendieron la democracia.
No defendieron la transparencia.
Defendieron la caja negra.
6/12
Y mientras los pusilánimes repetían “no exageres”, Smartmatic ya mostraba en su propio material comercial qué hacía Election-360.
Decía que recopilaba datos del campo electoral apenas ocurrían los eventos y los transformaba en información “valiosa y manejable”.
La palabra clave era esa:
MANEJABLE.
7/12
¿Entienden o hay que dibujarlo?
Una empresa privada no debe tener capacidad de convertir datos electorales dispersos en información “manejable” dentro de una elección nacional.
Porque “manejable” en una democracia significa auditable por todos.
Pero “manejable” en una caja negra significa controlado por unos pocos.
8/12
Ese folleto no prueba por sí solo un fraude consumado.
Pero prueba algo gravísimo: la capacidad técnica para centralizar, procesar, supervisar y gestionar información crítica del comicio en tiempo real.
Y cuando esa capacidad está en manos privadas, con software cerrado y sin control ciudadano real, la democracia queda arrodillada ante una plataforma.
9/12
La trampa no siempre es cambiar votos en una urna.
A veces la trampa es más sofisticada:
controlar el flujo de información,
administrar tiempos,
filtrar inconsistencias,
ordenar cargas,
gestionar incidencias,
dominar el relato del escrutinio provisorio.
Eso también es poder electoral.
10/12
Por suerte, en aquella elección no hizo falta usar políticamente esa caja negra, porque los escrutinios paralelos ya mostraban la ventaja de Macri, que fue quien contrató a Smartmatic “just in case”.
Pero el dispositivo estaba.
La capacidad técnica estaba.
La advertencia estaba.
Y muchos eligieron mirar para otro lado.
11/12
Ahora vuelven con el mismo verso.
Ya no dicen Smartmatic.
Ahora hablan de nuevas corporaciones, de ciberseguridad, de IA, de modernización, de acuerdos tecnológicos.
Cambian los nombres.
Cambia el envase.
Pero el objetivo es el mismo:
meter software privado donde debería haber control público.
12/12
Despierten, incrédulos.
Despierten, pusilánimes.
Despierten, los que todavía creen que la democracia se defiende con buenos modales frente a corporaciones que manejan datos, algoritmos y Estados.
El escrutinio debe ser público, auditable, trazable, nacional y soberano.
Nunca más una elección argentina procesada por una caja negra privada.