—Desde ese día le tomó el gusto a ir al cuarto de @MSNLXNK por las noches. No iba todas, obviamente, pero desde que se percató de sus propios sentimientos el contacto con el albino se tornó una necesidad.
El dormir a su lado consta de dos fases:
1. Sufrir pequeños +
@MSNLXNK Morfeo.—
¿Lugan...?
—Aún estaba más para allá que para acá, por lo que pronunció el nombre ajeno de manera vaga sintiendo como un hilito de baba caía por su comisura. No tardó en limpiarlo con la manga del pijama una vez se incorporó hasta quedar sentado.—
¿Qué pasa? ¿No te >
microinfartos a la hora de acostarse e intentar dormir por ser demasiado consciente de la cercanía.
2. No querer levantarse de la cama por las mañanas al sentirse en el mismo cielo y engancharse cual lapa a su amigo.
Ahora mismo se encontraba babeando en la >
| En verdad me encantaría llevarlo de fiestuqui con ellos, pero me da que la cabecita me está pidiendo ya un descanso. ¡Gracias por el ratete y espero coincidir prontito otra vez! 🩵|
Peeero diría que lo mejor será que hagas lo que quieras, con quién quieras, bailes cómo quieras y rías tanto como puedas. ¡Que no te dé vergüenza divertirte!
Ah... Te confesaré que tampoco he ido a una antes, hahaha.
—Aunque no lo aparezca, los amigos de Cheng Xiaoshi se cuentan con los dedos de una mano y nunca fueron muy de hacer planes como esos. Se siente un poco apenado por no poder darle una respuesta satisfactoria.—
>
tendió esperando a que aquel pacto fuese firmado. ¿Sería malo o bueno? Aún está por decidir.—
En eso te tengo que dar la razón, señor Mista. Al César lo que es del César.
—Si se quiere reír puede hacerlo. Él también es de los que tienen la neurona justa para no hacerse pis encima.—
Así que una tarrina de ese tamaño, hm... Me lo puedo pensar, pero hay una condición. Yo elijo el sabor y te la tendrás que comer. ¿Aceptas ese premio?
—Diestra le >
TE DESEAMOS TODOOOS.~
CUMPLEAÑOS FELIIIIIZ.~
—Y rápidamente empezó a aplaudir con fuerza. ¡Un cumpleaños es algo para celebrar a lo grande! Le está muy agradecido a Mista por haber dejado caer el dato de una manera apta para idiotas como él.—
Así que la discoteca es una cita >
culparle por desear más de esa calidez? Las noches en vela merecieron la pena.—
Te he echado de menos.
—No hace tanto que fueron al spa, pero aún así.—
Consiénteme hoy. ¿Podemos dormir juntos? Por faaaa.
—Tal vez luego se arrepienta de haberse dejado llevar, pero.—
—No le importó la protesta, tan solo deseaba ser consentido. Si bien estaba nervioso y su corazón corría desbocado, la otra cara de la moneda le pedía ese contacto.
Demasiadas habían sido las noches malas pensando y descubriéndose. No había sido fácil. El aceptar que también >
le gustan los chicos y, no solo eso, sino que también su mejor amigo, eran emociones tan fuertes que lo habían tenido en una continua montaña rusa.
Pero eso ahora no importaba, porque abrazarlo y sentir sus dedos acariciándole el cabello le traía paz y felicidad. ¿Quién puede >