ー Siempre puedo ir con las manos por delante, y listo. Fácil e intuitivo. ~
El anillo facilita aquella comunicación tan humana, y diferente para el caído, sintiendo un calor profundo en su pecho ante el anhelo percibido.
Procura no apresurarse en darle de comer, aunque su (&)
──Si se llega a dificultar para ti. . . Dile a Belvedere que. . . te haga una runa en la mano, su «magia» te ayudará a orientarte mejor y. . . Mejorará tu vista. ──Al ser su demonio más confiable, Belvedere puede hacer esa clase de (+)
desmayar.
ー Pero eso no importa. Tú estás bien, y el... huevo, también está sano. Su corazón late y parece que su placenta lo mantendrá hasta que eclosione.
Una tercera cucharada, no muy llena pero tampoco escatimando, (&)
ー Me alegro, debes estar hambriento también.
ーPerdiste mucha energía.
Murmuró, preparando una segunda cucharada, dirigiéndola a labios del azabache con la zurda hábil bajo esta para evitar manchas.
ー 𝘩𝘯𝘮𝘩... De acuerdo, de acuerdo. Nada de luces entonces.
Si bien sus ojos se adaptaron a la escasa luz del lugar, todavía se le dificulta ver bien por dónde camina a veces; liberando un pesado suspiro.
La exigencia se escucha más tierna de lo que azabache pretendió, (&)
──No hace falta. . . Tampoco puedo exponernos a la luz, aunque no lo creas. . . La oscuridad ayuda al Círculo a mantenerse estable, la luz. . . Nos puede cegar. ──Todos están adaptados a la oscuridad desde el principio, por eso es que ni el propio Leviatán es capaz de (+)
asintiendo ampliamente con la cabeza.
ー ¡Sí, sí! Por favor... lo extraño.
Le permite degustar la primera cucharada, quizá incluso espera alguna crítica para mejorar el sabor del puré. Sin embargo la respuesta complaciente relaja toda su musculatura y expresión facial.
(&)
ー Tampoco quiero incorporarte mucho, tienes que tener el abdomen relajado y reposando.
Equilibrado, se sentó a su lado, recuperando la taza y removiendo el puré antes de tomar la primera cucharada.
ー Vamos despacio.
ー Si nada brilla... entonces encenderé velas. ¡Vamos, vamos! Hoy dormiré quince horas del tirón y todo solucionado. ~
Taza queda apoyada un lado mientras sigue las indicaciones, incorporando al azabache lentamente y acomodando varias almohadas en sus lumbares.
(&)
──Prefiero tu rostro sin ningún tipo de ojeras. . . No lo sé, te ves menos radiante. . . Pero es normal, en este lugar. . . Nada brilla por mucho tiempo. . . ──Murmura, poco después dejándolo ir a hacer lo que debe hacer. Olfatea por el lugar el aroma de Belvedere, tal (+)
con la taza entre manos y una cucharilla, posándola en la mesa próxima a la cama y sentándose a su lado.
ー Vamos a incorporarte un poco, si puedes. Pero si duele no, ¿𝘦𝘩?
Dulce apelativo que escucha de los labios de... su ¿pareja?, aceleran rápidamente su pulso. Ríe entre dientes emitiendo un breve siseo, negando con la cabeza.
ー 𝘮𝘰̅𝘩, Ya sabes que soy pálido. Con dormir mal una noche se me notan mucho. ー No hubo mentira en sus palabras;(&)
Serán gestos suaves pero son gestos que le importan demasiado, después de todo el tormento que pasó en horas y ahora era capaz de disfrutarlas estando consciente, lucharía un poco para no ceder al cansancio de su cuerpo dispuesto a permanecer más tiempo con Erik y no (+)
pues había dormido, regular por encontrarse sentado, pero lo había hecho.
Tras posar un último beso en sus nudillos se incorporó, apresurándose en preparar aquel batido, con un toque de jengibre diluído en el lácteo para ayudar con la digestión.
Regresó a los pocos minutos (&)
Rememorar la promesa hecha desde que la noticia llegó. Regaló besos tiernos sobre falanges adversas y alzó el rostro, sonriéndole.
ー Entonces te traeré un batido de leche y plátano; algo dulce te hará sentir mejor.
Frente aquella frustación no duda de acariciar su mano, frotar la mejilla y centrar sus atenciones en aquella región.
ー 𝘴𝘩𝘩𝘩... Tú hiciste ya tu trabajo al sobrevivir. Ahora es mi turno, ¿recuerdas?
Sus meñiques entrelaza, un gesto suave que pretende hacer (&)
Es insufrible que no pueda ni siquiera acomodarse para abrazarlo como en tantas ocasiones habría podido hacerlo, lo frustra y el anillo puede percibir esta emoción a la perfección dado que es mucho más fuerte que el cansancio y el dolor que tiene aún dentro del (+)
Irises rosados tiemblan sutilmente en una respuesta inconsciente de nervios y emoción entremezclados, de una forma tan dulce como amarga.
Rio brevemente, deleitándose con el tacto algo fresco de la mano, restregando caprichosamente la mejilla. — No hay nada que agradecer... (&)
Desde el momento en que se conocieron, siempre pensó que utilizar a Erik a su favor sería de gran provecho. . . Pero después de tan difícil nacimiento, nunca pudo creer el alivio que sintió verlo tras días de severos cuidados.
Para ser honesto, nunca estuvo en grave estado (+)
— es lo mínimo que podía hacer por ti.
Sostiene hábil, que tan pesada se siente para Leviatán, en pos de poder mantenerse sobre esta durante un tiempo más. Cuerpo recuesta sobre la cama, sin robarle espacio al demonio pero en una posición cómoda para disfrutar del tacto.
(&)
Apenas el cuerpo agotado de Leviatán fue capaz de reposar en una habitación más... ''habitable'' para Erik, fue quien se encargó del cuidado absoluto del azabache. Días tomando su temperatura, masajeando sus extremidades para evitar acumulación de líquidos por el reposo y (&)
compañía, durmiendo en un sillón a su lado.
Por lo que, cuando se encontró con la mirada perdida de Leviatán las toallas calientes que tenía entre manos cayeron al suelo. Se abalanzó contra la cama, mordiéndose el labio inferior que temblaba descontrolado.
(&)