¿Ve? Y luego le llama mala persona. Pero ahí va, salvando a su competencia.
(Era un simple pez).
Lento pero seguro regresan al bullicio del festival, a las luces y a la gente que persiste a pesar de que la atracción principal ha finalizado ya. Asume, que como ellos, no se han
Es definitivamente obvio que Takeuchi no le escucha, y eso se hace más obvio con cada día que pasa a su lado, lo cual es maravilloso porque se supone que el sordo es él.
Se levanta con su ayuda, sosteniendo a Roberto en cuanto se lo recuerda, agradece en voz baja porque+
sentido satisfechos aún.
"Ahhh..." Es un tuerto, no es precisamente fácil la puntería. En ocasiones, le gustaría tener algún contrato más útil que hacerse montruoso. Hoy es un día de esos, aunque el sentimiento es breve.
"Está bien, ok, puedo..." Se acerca el encargado, pagando
¿No técnicamente ya ganó algo para él? Bueno, ganó y recibió dinero extra. Pero como tal, no ganó nada específicamente para el menor. Y además, lo pone en un aprieto, estando cien por ciento seguro que cualquier juego que toque estará determinado a perder. Pero eso pensaba
se le ocurriera por sí mismo, moriría.
Finalmente deja caer su mano y se levanta, tirando de la unión entre sus manos para levantarle.
"No olvides a tu nueva mascota." O de lo contrario, seguro llora por perderla.
"Tal vez encontremos unos juegos que no sean tan difíciles.."
le pregunta.
Más de una excusa tiene para acercarse en lugar de hablarle frente a frente, murmurando.
"Querías hacer esos juegos de festival, ¿no? Veamos cuáles siguen abiertos."
Si fuera una persona distinta, se daría cuenta que con metodología distinta, pero con los mismos resultados, Takeuchi estaba haciendo sobre Hikari lo que alguna vez hicieron con él. Lo que hasta el día de hoy despreciaba y odiaba con la profundidad de su alma.
Pero al ser
oscuridad a comparación de hace unos segundos.
Sus dedos se mantienen enterrados en su hebra, acariciando su cuero mientras lo sigue observando. Por su victoria, le dijo. Tal vez valía la pena seguir metiéndose a competencias absurdas. Y eso es lo que se le ocurre cuando
A*tista.
"¿Si funciona?" No esperaba que lo hiciera.
Camina con lentitud hacía un lado, para apartarle también de la gente y que le sea más cómodo y no tan aturdidor cuando finalmente se separe.
"Muchos lo son. Tal vez te acostumbres... Tal vez no."
en su piel como si de sudor se tratase.
Se siente tan bien cuando es el menor que decide darle ese regalo, esa recompensa a favor de ignorar todo. Lo hace sentir, de cierta manera, lo más importante para Hikari en ese momento.
Takeuchi no sabe nada, en eso había acertado al centro de la diana. ¿Por qué habría certezas en su vida? Carecía de estas en todos los aspectos, no sería diferente cuando sus relaciones personales se trataba.
Aún creía las palabras que había confesado entre ellos, con el
en favor de corresponder, de incrementar el contacto entre ellos.
Sus dedos suben por su rostro, acarician por un segundo las alas que se encontraban a su costado, se aferran a su cabello al enterrarse entre suaves hebras.
Su hambre incrementando, su desesperación permando