La verdadera causa del cáncer se identificó en 1931.
El hombre que lo descubrió ganó un Premio Nobel, pero luego fue marginado por la industria farmacéutica.
Esto fue lo que descubrió el Dr. Otto Warburg:
1. «Las células cancerosas proliferan en ambientes con alto contenido de azúcar».
Pocas personas han visto el interior del intestino delgado con tanto detalle.
Esa apariencia aterciopelada se debe a millones de vellosidades que permiten absorber de forma eficiente los nutrientes que mantienen vivo al organismo.