Se llama Ferran Torres, sus padres no cruzaron un desierto ni saltaron ilegalmente la valla de Melilla. Tampoco se pinta las uñas. Es blanco de origen español, católico, luce la bandera de España con orgullo y ha humillado a todo el rojerio con una gorra.
Lo preocupante no es que intenten justificar el gasto. Lo preocupante es el argumento.
Comparar una campaña de ropa pagada con dinero público con un Mundial, la Navidad o un gran evento turístico es tomar a la gente por ingenua.
Esos eventos llenan hoteles, bares, restaurantes, taxis y comercios. Generan empleo, impuestos y actividad económica. El dinero vuelve a circular.
¿Esta campaña qué genera? ¿Qué negocio ha salvado? ¿Qué empleo ha creado? ¿Qué retorno deja, aparte de titulares y polémica?
Y no, exigir que el dinero de todos se gestione con criterio no es demagogia. Es exactamente lo que deberíamos hacer con cualquier administración.
Porque cuando no eres tú quien paga la factura, cualquier gasto parece una gran idea.
esta basura ha costado 14,2 millones de euros (públicos, por supuesto).
una marca de ropa del gobierno más sucio de la historia, promocionada por influencers pagadas por el partido corrupto actual.
me daría vergüenza ser partícipe de esta bazofia.
Me suda los cojones que le den el Balón de Oro a Dembele, Raphinha, Lamine Yamal, Mbappé o su puta madre en bolas, que Pedri con el año que se ha cascado este fuera del top 10 es la mayor injusticia deportiva que recuerde en tiempo
He decidido que los próximos 2 meses, los más gordos del año a nivel de publicidad, no voy a pagar dinero a hacienda.
Si el gobierno necesita mi ayuda, que la pida.
Imagen para la historia.
El Rey en Paiporta hablando cara a cara con los afectados de la DANA.
Te puede caer mejor o peor, pero hay que valorar que no se esconde aunque le estén tirando barro.
Los demás políticos se esconden detrás suya y no abren la boca, avergonzados.
Unos escoltas Intentan ponerle el paraguas al Rey y éste lo aparta para poder ir a hablar con la gente.
Este hombre sí que me representa.
No como la rata traidora de Sánchez que ha salido corriendo nada más empezar los abucheos y protestas.
El rey, que no tiene poder ejecutivo, ha dado la cara y se ha acercado a la gente con la cara llena de barro. Sánchez, que sí tiene poder para gestionar esta crisis, se ha escondido como una maldita rata.