Tienes un embarazo inviable, el feto no va a sobrevivir. Decides abortar; pero antes, y gracias a parlamentarios de derecha, estarás obligada a escuchar los latidos del corazón de ese feto que no vas a poder criar.
Tu vida corre riesgo si continuas con un embarazo. No quieres morir. Decides abortar; pero antes y gracias a parlamentarios de derecha, estarás obligada a escuchar los latidos del corazón de ese feto que si sigues incubándolo, te va a causar la muerte.
Te violaron, estás herida física y psicológicamente. Decides abortar; pero antes, y gracias a parlamentarios de derecha, estarás obligada a escuchar los latidos del corazón de ese feto que para ti es producto del ataque más horrendo que has sufrido en tu vida.
La derecha odia a las mujeres: no sólo te quiere quitar derechos, también quiere que sufras por ejercerlos. Tu derecho a decidir, para ellos, debe ser castigado con crueldad.
@DipCristobal@nonaossandon@BarchiesiDip
@sitajaneh@camifrann_ Yo viajé todo el año pasado a clases, nunca tuve problemas y si compras con anticipación sale muy barato 🙌🏾 también hay descuento si tienes Entel!
ayer una amiga me contó que el chico por el que tanto sufrió en este tiempo, había vuelto a llamarla. Y me dijo: "no voy a arriesgar mi versión curada por una versión fantasiosa de nosotros" y sentí que elegir la paz en lugar de una fantasía es un poderoso acto de autoestima.
Recomiendo muchísimo tener una pareja cariñosa y afectuosa. La vida es demasiado corta para estar con personas que actúan como si fuera doloroso demostrar que amas a alguien.
El amor no debería hacerte sentir menos. Si en una relación te sientes pequeño, sin voz, con miedo de decir lo que piensas o con la sensación de que siempre tienes que adaptarte para evitar conflictos, eso no es amor, es dominación.
El amor sano te da espacio, no te lo quita.
Es curioso cómo muchas personas terminan en terapia no por algo que hicieron, sino por el daño que alguien más les causó y nunca asumió. Padres ausentes, parejas manipuladoras, amistades traicioneras, jefes explotadores… La lista es larga.
No perdiste al amor de tu vida, perdiste a un parásito emocional que te estaba drenando. Los narcisistas no son almas gemelas, son depredadores disfrazados. Entender esto es crucial para sanar: la persona que viste al final de la relación es quien realmente es.