Nunca había pensando a fondo la frase de El Principito: "Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres"
Hasta que me pasó, y me di cuenta de cuanta razón tenía el autor
Me hablaron de Dios desde niña, pero realmente lo conocí en mis procesos, en mi ansiedad, en mi soledad, en los momentos donde sentía que no podía más, ahí estaba Él.