Cuac cuac…
Presidenta @Claudiashein, si quiere no me vea como un padre que busca a su hijo, véame como un pato, pero por favor dígame: ¿cuando me recibe en la mañanera?
Cuac cuac…
Si un maestro de la CNTE o una madre buscadora se subiera a esas estructuras saldría un chingo de cuentas por acá a decir que es violencia y que no son las formas.
La camiseta de Corea del Sur es lila porque está inspirada en su flor nacional, la Mugunghwa, que simboliza resiliencia, perseverancia y belleza eterna. 🇰🇷
Hoy @miseleccionmx juega con la playera negra , cada que vean una que este bordada acuérdense que la empresa Someone Somewhere quien hizo esa colaboración con @adidasMX está acusada de pagar hasta 12 pesos por hora y no se han pronunciado.
No hay orgullo en la explotación. 🇲🇽
Soy la madre de Carlos Emilio.
Y estos días, mientras México celebra y el mundo nos observa, no he podido dejar de pensar en algo.
He visto imágenes que dicen mucho más de nosotros que cualquier discurso.
Vi personas cubriéndose de la lluvia con lonas que llevaban los rostros de quienes hoy siguen siendo buscados por sus familias.
Vi también a ciudadanos detenerse para escuchar.
A personas acercarse a abrazar a madres buscadoras.
A artistas y figuras públicas utilizar su voz para recordar que detrás de cada ficha de búsqueda existe una vida humana que merece dignidad.
Y vi a visitantes de otros países mostrar respeto frente a un dolor que ni siquiera les pertenece.
Todo eso ocurrió en los mismos días.
En el mismo país.
Bajo el mismo cielo.
Y entonces comprendí que la pregunta ya no es únicamente dónde están quienes faltan.
La pregunta es quiénes queremos ser nosotros frente a su ausencia.
Porque quienes hoy son llamados “desaparecidos” no desaparecieron en un acto de magia.
No se evaporaron.
No se borraron solos de este mundo.
Fueron engañados.
Fueron privados de su libertad.
Fueron arrancados de sus hogares, de sus sueños y de las personas que los aman.
Por eso me cuesta llamarlos simplemente “desaparecidos”.
Porque esa palabra parece describir un accidente.
Y no fue un accidente.
Son personas que nos fueron arrebatadas.
Entre ellas está mi hijo, Carlos Emilio.
Pero también más de ciento treinta y tres mil seres humanos cuyos nombres, historias y familias siguen esperando verdad y justicia.
No escribo estas palabras para cuestionar una celebración.
México merece celebrar.
El deporte une comunidades.
Une pueblos.
Une naciones.
Nos enseña respeto, trabajo en equipo, solidaridad, perseverancia y humanidad.
Y precisamente por eso me surge una pregunta.
¿Qué intentamos mostrarle al mundo durante este Mundial?
Porque si los valores del deporte son capaces de unir a millones de personas, entonces también deberían ser capaces de ayudarnos a ver a quienes siguen faltando.
Si este evento tiene una proyección mundial, ¿no sería también una oportunidad para que el planeta conozca a ese México que sigue buscando?
Al México de las madres que no se rinden.
Al México de las familias que siguen esperando.
Al México que se niega a olvidar a quienes le fueron arrebatados.
Porque si algo justifica que hoy el mundo nos mire, es que también pueda ver nuestra verdad.
No para avergonzarnos.
No para dividirnos.
Sino para demostrar que somos un país que se atreve a reconocer sus heridas y a seguir buscando a quienes faltan.
Porque el respeto universal comienza ahí.
En comprender que una fotografía no es una lona.
Que una ficha de búsqueda no es propaganda.
Que una cifra no es una estadística más.
Es una persona.
Es una vida.
Es alguien que sigue siendo amado.
Por eso la Ruta Textil importa.
#LaRutaDeCarlosEmilio
Porque cada puntada devuelve un nombre.
Porque cada bordado devuelve identidad.
Porque cada rostro nos recuerda que ninguna persona debería ser reducida al olvido.
No son los desaparecidos.
Son las personas que nos fueron arrebatadas.
Y si el deporte puede unir al mundo entero por noventa minutos, quizá también pueda ayudarnos a recordar que más de ciento treinta mil personas siguen esperando ser encontradas y que sus familias siguen esperando justicia.
Porque la forma en que decidamos tratar a quienes nos fueron arrebatados hablará siempre más de nuestra sociedad que cualquier marcador, cualquier discurso o cualquier celebración.
#CarlosEmilioGalvánValenzuela
#LaRutaDeCarlosEmilio
#mundialdefutbol
#FIFA
#MemoriaYDignidad
#NoSonDesaparecidos
#NosFueronArrebatados
Como no voy a hacer asi de ridículamente consentida y mimada si mi cuñado fue a recogerme a arena cdmx para acercarme al sur y mis hermanas se quedaron al pendiente de mi ubicación en tiempo real hasta que llegue a casa...
Recordatorio mundialista ⚽ de que la Av. del IMAN no hace referencia a ningún magneto 🧲, sino a la Institución Mexicana de Asistencia a la Niñez, (hoy DIF - Desarrollo Integral de la Familia), cuyo hospital (hoy INP - Instituto Nacional de Pediatría) se ubica al final de la Av.