🇳🇴🇳🇴🇳🇴 Tras clasificar a la siguiente ronda del mundial, todo el plantel de Noruega se sienta en el campo y empieza a remar junto con su afición en el estadio…simplemente maravilloso 🤩🤩🤩
"Los librepensadores son aquellos que están dispuestos a usar sus mentes sin prejuicios y sin temor a comprender cosas que chocan con sus propias costumbres, privilegios o creencias. Este estado mental no es común, pero es esencial para el pensamiento correcto".
León Tolstoi
Estamos dejando morir la sanidad pública.
La estamos dejando morir despacio,
sin ruido de sirenas,
sin titulares que duelan lo suficiente.
La dejamos morir en listas de espera eternas,
en consultas de cinco minutos,
en profesionales exhaustos que ya no pueden más
aunque quieran darlo todo.
La sanidad pública no cayó del cielo.
No fue un regalo.
Fue una conquista.
Costó décadas de lucha, de acuerdos, de impuestos compartidos,
de la idea radical de que la salud no es un lujo,
sino un derecho.
Que enfermar no debería significar arruinarse.
Que nacer pobre no debería condenarte a morir antes.
Y sin embargo hoy la tratamos como algo prescindible.
Como si fuera un gasto molesto
y no una inversión en dignidad.
Yo llevo más de media vida enferma.
He visto la sanidad desde dentro,
desde la camilla, desde la bata abierta por detrás,
desde el miedo antes de una prueba,
desde el alivio cuando alguien te mira a los ojos
y te cree.
Y lo digo claro: así como está ahora, es deplorable.
No por su gente. (Hay de todo, cómo en todos lados)
Nunca por su gente.
Porque hay médicas, enfermeros, auxiliares, celadores, técnicos
que siguen tirando del carro con el cuerpo roto.
Que se saltan descansos.
Que cargan con más pacientes de los que pueden atender dignamente.
Que se van a casa con culpa por no haber llegado a todo.
Gente competente, vocacional, humana…
a la que el sistema está asfixiando.
No es que no quieran.
Es que no les dejan.
Un sistema diseñado para aguantar lo justo,
para parchear en lugar de cuidar,
para empujar a quien puede a la privada
y abandonar a quien no.
Un sistema que normaliza el colapso
y llama “incidencia puntual”
a lo que ya es estructural.
Mientras tanto, los enfermos aprendemos a esperar.
A esperar citas.
Resultados.
Derivaciones.
Respuestas.
A esperar incluso cuando el cuerpo ya no puede esperar más.
Y lo más peligroso de todo
es que nos estamos acostumbrando.
A que funcione mal.
A que duela.
A que falle.
Pero la sanidad pública es uno de los últimos lugares
donde aún somos iguales.
Donde tu cuenta bancaria no debería decidir
si te salvas o no.
Dejarla caer es romper el pacto más básico de una sociedad:
cuidarnos.
Defenderla no es ideología.
Es supervivencia.
Es memoria.
Es respeto a todo lo que costó construirla
y a toda la gente que hoy sigue sosteniéndola con las manos desnudas.
Yo no hablo desde un despacho.
Hablo desde un cuerpo enfermo
que necesita una sanidad pública fuerte para vivir.
Y como yo, millones.
No la dejemos morir.
Porque cuando muera del todo,
no podremos curar
la herida social que quedará.
Noah Higón @GVAsanitat@sanidadgob #EnfermedadesRaras
La Sagrada Família ja brilla amb la torre de Jesús. Un espectacle de llums, cant coral, drons i pirotècnia ha posat punt final a la inauguració de la torre central, que converteix la basílica en l'església més alta del món. El papa Lleó XIV l'ha beneït https://t.co/AEc4PnPOkj
En 2013, Nike cometió su peor error en el deporte.
Humillaron tanto a Steph Curry que lo abandonó para siempre.
Pero en lugar de firmar con Adidas o Puma...
Una pequeña marca lo robó con una cosa que nadie más podía ofrecer.
Esta es la extraña apuesta que lo convirtió en multimillonario:
El Parc de la Llacuna de Montcada i Reixac s'està convertint en un abocador. És inadmissible la manca de civisme amb residus, voluminosos i deixalles que embruten la zona verda.
Veí MiR.
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