Hay personas que lograron superar sus peores momentos gracias a un perro que insistía en salir a pasear o a un gato que nunca dejó de acostarse a su lado. No son mascotas, son familia, y no pienso discutirlo.
Se le ha dado muy poco bombo a que tras meses y meses recordando todas las casualidades que rodeaban al Mundial respecto al de 2010 finalmente lo hayamos ganado de verdad. Es bastante surrealista