El dinero sí da la felicidad porque la felicidad también es salir a comer a un lugar bonito, ir al gimnasio, comprarle detalles a tu mamá, tener el cabello bonito, tener una casa arreglada, y todo eso se consigue con dinero.
Nadie creció con la intención de dedicarse a la limpieza, trabajar de cajero o ser guardia de seguridad. Todos teníamos grandes sueños, pero la vida se interpuso, respeta los trabajos de los demás.