Ten paciencia conmigo, Señor! Yo, como Pablo, también hago lo que no quiero y no hago lo que quiero, porque lo que quiero es amarte con locura y no andar distraída con estupideces mundanas. Ten paciencia conmigo, Señor, porque tu paciencia será mi salvación.
María Fernanda (Q.E.P.D.), aparentemente quiso tener a su bebé.
De cualquier forma, no tiene sentido instrumentalizar su caso para pedir aborto legal, ya que este NO disminuye la mortalidad materna y siempre constituye un perjuicio a la salud física y mental de la mujer.
Cuando se reza por un difunto no es para que se salve, sino para abreviarle el tiempo de Purgatorio que el Señor le haya impuesto en el caso de haberse salvado.
Si no se contempla el Purgatorio como destino intermedio de cualquier católico, supongo que mucho menos el Infierno como destino eterno.
Cuando alguien se olvida de que el Infierno existe, lo más probable, salvo gracia especial, es que termine allí.
“La pasión es muy peligrosa, es insidiosa. Es una maravilla mientras es benéfica pero, en general, ese periodo álgido dura muy poco. Hay muchas traiciones, hay muchas infidelidades. Pasamos la vida buscando nuevas pasiones para justificar el fracaso de lo anterior”.
Nélida Piñón