No puedes obligar a nadie a ser lo que tú quieres que sea. Las personas son lo que son, es su esencia, si no te gusta, aléjate antes que intentar cambiarlas. Las personas cambian cuando lo necesitan ellas, no cuando lo necesitas tú.
“Te vas a desenamorar de mí,
muchas veces. Y no me importa.
Yo no quiero que vivas enamorado
de mí. Lo que me importa es que vivas
eligiéndome. Aunque estés enojado, triste, o agotado. Que aún así, se acabe el día y digas: “Ella, no sé por qué, pero ella. Mil veces ella."