Adorni es apenas una pieza de una maquinaria de enriquecimiento ilícito mileísta. Y casi todos están sobreactuando ética para que quede como caso aislado.
Lewis Hamilton volvió a ganar un Gran Premio después de 686 días.
Novak Djokovic fue el encargado de agitar la bandera a cuadros.
🐐 ¿Casualidad? No lo creo.
Encomiable el esfuerzo de los periodistas oficialistas fingiendo consternación porque Adorni supuestamente evadió impuestos, cuando en realidad se enriqueció ilícitamente manoteando coimas y lo quiso explicar con la historia más pelotuda desde Fanny la Fan.
Desde ayer están saliendo cada vez más videos viejos de Adorni diciendo que antes de comprarse un puto bitcoin prefiere cogerse el cadáver de un antepasado. Pobre hombre. Se cae de espaldas y se quiebra el pito.
Y el modelo es ese. No el orden fiscal, sino el choreo lumpen, desprolijo y voraz, con la infraestructura deshecha y la carga impositiva intacta para los giles.
Se van a contracturar intentando minimizar el enchastre.
Pero Adorni está en el centro de una madeja de choreo: sobresueldos, Libra, Faro, Tecnópolis, Andis, Aduana, YPF, Aerolíneas, etc, y el pase de manos entre nuevos viejos dueños del país.
Si va preso habla. O sea, se queda.
No traten de despegar a Milei del escándalo Adorni. Es complice del robo y la mentira. Parecen los kukas queriendo separar a CFK del gobierno de Alberto y Massa
Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible.
En un momento histórico como este, en el que millones de argentinos están haciendo un enorme esfuerzo para que el cambio se consolide y tenga bases sólidas, hay que estar a la altura. No podemos seguir alimentando polémicas evitables, contradicciones innecesarias ni episodios que erosionan la confianza pública. A esta altura la actitud más responsable es cuidar el cambio, actuando con la transparencia que la sociedad exige.