Bueno, creo que después de ver esto ya es difícil odiar a Bellingham. El cabrón fue y saludó a cada jugador de México y del cuerpo técnico después del partido en señal de agradecimiento, y en el túnel él mismo le pidió el jersey a Gilberto Mora, quien antes había manifestado su admiración por el inglés. Mucho honor.
Incondicionales,
Que el "¡Viva México!" haga eco en cada rincón.
Que las calles se tiñan de verde.
Que el aliento y la pasión sean eternos para gritar que somos anfitriones, somos locales, #SomosMéxico. 🇲🇽
Lo que se hizo en Zapopan merece reconocimiento. Más de 250 mujeres de Etzatlán tejieron una obra monumental que hoy luce rumbo al Mundial 2026. Trabajo, talento, identidad y tradición mexicana. Quedó espectacular. Felicidades a quienes hicieron posible este proyecto.
Chris Simms GOES OFF on Mike Florio for his Lamar Jackson hate
“Mike who are you arguing with and what are you getting triggered about? Like calm the F down…I’m talking about one of the greatest quarterbacks of all time”
Una llamada telefónica mató al fútbol italiano.
Y te lo voy a explicar.
Acaba de confirmarse que Italia se queda fuera por tercer Mundial consecutivo. Una de las más grandes selecciones de la historia no va a jugar un Mundial durante al menos 16 años.
Y ahora te digo: ¿por qué Italia bajó tanto su nivel en el fútbol? Te lo explico clarito. Es un tema de corrupción, sí, de corrupción, porque todo se destruyó por algo que pasó en mayo de 2006. La famosa llamada telefónica.
Luciano Moggi, el jefe máximo del fútbol italiano, levantaba el teléfono y elegía qué árbitro te pitaba el partido. Así como lo escuchas. El tipo decidía quién te arbitraba, quién te favorecía y quién te hundía. El caso escaló y es conocido como Calciopoli, uno de los casos de corrupción deportiva más grandes del planeta.
Y no era solo la Juve, eh. Milan, metido. Fiorentina, metida. Lazio, metido. Todos podridos, todos en el cochinero. Corrupción pura y dura.
¿Y qué pasó? A la Juve la mandaron a Segunda División, por eso Buffon y Del Piero jugaron en segunda división. A los equipos involucrados les arrancaron sus títulos y los cracks salieron huyendo porque la economía de los clubes descendidos no daba para mantener superestrellas.
El Inter se aprovechó con Ibrahimović, el Madrid con Cannavaro, el Barça con Thuram. Desmantelaron un fútbol competitivo, poderoso y único.
Milan, Juve y compañía nunca volvieron a tener cracks mundiales salvo casos muy contados. Desde que se destapó Calciopoli, la Serie A nunca volvió a tener un Balón de Oro. Antes del escándalo hubo 15 en 25 años: Platini, Van Basten, Baggio, Ronaldo, Zidane, Shevchenko, uno detrás de otro. El último fue Kaká en 2007. Desde ese día, 18 años sin un Balón de Oro. Dieciocho.
La que en ese entonces era la mejor liga del planeta sin duda alguna entró en una decadencia total, una decadencia de la que a día de hoy, veinte años después, no se ha levantado.
Pero aquí viene lo que nadie te explica. Esa decadencia no solo mató a la liga. Mató a la cantera. Mató a los niños.
Porque un niño italiano en los noventa prendía la tele y veía a Maldini cerrarte la banda como un dios, veía a Baggio inventar jugadas que no existían, a Van Basten o a Gullit reventar por goleada histórica al Real Madrid, veía a Del Piero meter tiros libres imposibles un domingo sí y otro también. Esos eran sus referentes. Esos eran los que lo hacían soñar con ser futbolista.
Después de Calciopoli los cracks se fueron y la Serie A se llenó de extranjeros mediocres que llegaban porque salían baratos. Extranjeros que no formaron mentalidad competitiva, ganadora o poderosa.
¿Y el niño italiano qué le pasó? El niño prendió la tele y ya no vio a nadie. No tuvo ídolos a los cuales seguir, imitar. No tuvo mentalidad ganadora.
Ya no había un Baggio al que copiarle la gambeta, ya no había un Maldini al que admirarle el tackle, ya no había un Shevchenko Bota de Oro, un Kaká atemorizando equipos ingleses, ya no había un Del Piero al que imitarle el gol. O un Milan ganando la Champions y dando miedo a todos. Los referentes desaparecieron. Y con los referentes desapareció la inspiración de toda una generación.
Y no lo digo yo. Los números son brutales.
Gattuso, el nuevo técnico de Italia, lo soltó en su presentación: solo el 35% de los jugadores de la Serie A son italianos. Eso para un tetracampeón del mundo es inaceptable porque sus opciones para entrenar genios se ven mermadas. Hay equipos que juegan sin un solo futbolista formado en Italia.
Marchisio, leyenda de la Juve, lo complementó: la Primavera, que es el torneo juvenil más importante de toda Italia, fue ganada por un equipo sin un solo italiano en la cancha. Sin uno solo. Y de esos extranjeros juveniles que trajeron para llenar el hueco, apenas el 2% llegó a ser profesional.
El Calciopoli, las llamadas arbitrales, la destrucción de la referencia de equipos, reventó al fútbol italiano para siempre. Ni formaron italianos, ni nacieron figuras, ni volvieron a competir por nada. No formaron a nadie. Se quedaron sin presente y sin futuro al mismo tiempo.
Y sí, hubo esfuerzos de la Juve por traer a Cristiano, por construir de nuevo. Pero nunca fue suficiente porque el modelo de negocio de la Premier y el apogeo de Cristiano y Messi terminaron de meter un clavo insalvable al ataúd.
Y aquí viene lo que te va a doler si eres italiano. Del Piero, la leyenda máxima de la Juve, lo dijo hace un mes en CBS: el Borussia Dortmund tiene dos canteranos italianos nacidos en 2008 jugando en su primer equipo. Samuele Inacio Pia, nacido en Bérgamo, salió de la cantera del Atalanta y ya debutó con el Dortmund contra el Bayern Munich.
Un niño italiano. Formándose en Alemania. Porque su propio país no supo qué hacer con él.
Eso es la decadencia de proyecto total. Eso es lo que provocó Calciopoli. No solo les robó el presente, les robó el futuro.
¿Dónde están los nuevos Baggio? No están. ¿Dónde están los nuevos Maldini? No están. ¿Dónde están los nuevos Pirlo? Se fueron a Alemania.
Y aquí viene el dato que te va a volar la cabeza: Italia ganó el Mundial del 2006 con jugadores investigados por corrupción. Se coronaron campeones del mundo y al mismo tiempo eran sospechosos de hacer trampa. Eso, señores, es el fútbol italiano. Eso señores es lo que hace que un país tetracampeón se quede sin 3 Mundiales seguidos.
Todo por la corrupción, todo por los árbitros comprados, todo por un tipo con un teléfono que se creyó más grande que el deporte. Todo por una liga que dejó morir a sus referentes. Todo por un país que abandonó a sus niños.
Se tenía que decir y se dijo.
¿Italia va a volver o Calciopoli la enterró para siempre? Yo creo que no.
Si estás viendo esto, te quiero. Sígueme para más factos.
A los maricones e ignorantes que se burlan de quienes lamentamos la muerte del gran Chuck Norris, les dejo una muestra de lo que sabía hacer en un ring. Ojo: no usaba careta y peleaba con guantes de 6 onzas.
#ChuckNorris
I have a lot of thoughts and emotions about the John Harbaugh move so here’s a late night long rant you don’t care about:
I’m kinda sad. Not because it was the wrong move. In all honesty it’s the move we all knew needed to happen for a little bit now. But that doesn’t mean it doesn’t sting. John Harbaugh has lead this team for 18 years. That’s crazy. I still remember being a kid when they hired him. I remember going to his 1st game. Time flies.
I’ll be honest, I’m going to miss him. I’ll miss his vague injury reports, his word salads that told us nothing, his unwavering support of his players (even to his own detriment). His catch phrases were corny but a lot of times they were true- It wasn’t always pretty, but it was the Ravens.
It was time to move on but that doesn’t mean you have to pretend like it doesn’t sting a bit to see him go. Soon the frustrations from the disappointing recent seasons will pass and we’ll look back on Harbaugh’s tenure with a smile.
It may feel like a long time ago, but don’t forget that there truly was a time where nobody had it better than us.
Thanks for the memories, Harbs.
La empresa CAPEM colocó 252 millones de pesos en bonos sustentables mediante la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), como parte de su estrategia de financiamiento con criterios ESG.
https://t.co/hXzGVw0loz
La Sofom CAPEM es la primera que de manera individual coloca un bono sustentable en el mercado bursátil y lo hace en BIVA.
https://t.co/xJi5KBAItZ
@BIVAMX
Hoy celebramos un hito que refleja lo que significa crecer con visión, disciplina y propósito.
CAPEM debutó en el mercado de valores con una emisión sustentable que refleja su compromiso con el desarrollo de las PyMEs mexicanas y con la creación de valor económico, social y ambiental.
Este logro es también el resultado de un proceso de aprendizaje continuo. CAPEM ha sido parte de las iniciativas de formación impulsadas por BIVA, como el programa Chief Sustainability Officer (CSO) y BIVA Impulsa, espacios que fortalecen las capacidades de las empresas para institucionalizarse, adoptar criterios sostenibles y acceder al financiamiento público con confianza y visión de largo plazo.
Desde BIVA, reafirmamos nuestra convicción de seguir construyendo un mercado donde el capital impulse el bienestar, la transparencia y el crecimiento sostenible. Cada empresa que se prepara y llega al mercado con visión refuerza la confianza en México y demuestra que el financiamiento con propósito puede transformar sectores, comunidades y futuros.
#GritoBIVA #BIVACAPEM #BIVA #MercadoDeValores #FinanzasSostenibles