Aprende a mover tu cuerpo
No se trata de tener abdominales marcados, alcanzar un peso específico para el verano o tomar batidos mientras te bañas en hielo a las 5:00 de la mañana. Cuando te mueves de manera constante, piensas con más claridad, duermes mejor, manejas el estrés con más gracia y te sientes más en casa contigo mismo. No necesitas una membresía en el gimnasio ni una rutina perfecta. Solo necesitas empezar, y seguir empezando cada vez que pares.
Aprende a dejar de internalizar todo
No todo lo que sale mal se trata de ti. Cuando tienes el hábito de internalizar, te conviertes en el villano de historias que no tienen nada que ver contigo. Algunas cosas suceden porque las personas están lidiando con sus propias batallas. Aprende a preguntarte honestamente: ¿esto realmente se trata de mí, o solo lo estoy haciendo sobre mí porque asumir la responsabilidad incluso por cosas que no son tu culpa se siente más seguro que quedarte con la incertidumbre?
23. Comer desayuno antes de abrir nada.
24. Limitar decisiones antes del mediodía.
25. Practicar una habilidad durante 20 minutos diarios sin registrarlo.
20. Salir al exterior todos los días. Aunque sea por cinco minutos.
21. Repasar tu semana todos los domingos durante 10 minutos tranquilos.
22. Estirar durante 5 minutos antes de acostarte. Nada más.