🇨🇴 Abelardo PROPONE eliminar los subsidios que le está entregando PETRO a la primera línea, para entregarlos a los adultos mayores.
Que opina de esta propuesta ❓
Petro merece destitución y encarcelamiento. Por desesperado que esté, porque Cepeda puede perder las elecciones, no tiene derecho a la cobarde instigación de violencia al pueblo colombiano, a la amenaza de más violencia si pierde.
Nunca me gustó Abelardo
Por Juan Esteban Cock Vélez
Y sin embargo, voy a votar por él en primera vuelta.
Empiezo por ahí porque sé cómo suena. Suena a contradicción, a oportunismo, o peor: a que cedí. No es ninguna de las tres. Es el resultado de varias semanas de análisis, de muchas conversaciones, de preguntas internas sin respuesta e incluso algunos desvelos. Y porque además les debo a quienes me leen, amigos, familia, personas que valoro, gente con la que he discutido de política por estos días, la honestidad de contarles cómo llegué hasta acá.
Abelardo de la Espriella no me generaba confianza como persona. Y digamos las cosas como son: infortunadamente en la honestidad de casi ningún político creo. Cuando cerraron las consultas, mentalmente le había dado mi voto a Paloma Valencia. Su trayectoria política pesaba. Pensé, con la frialdad de quien hace cálculo electoral: tener maquinaria detrás puede ser estratégico para ganarle a Cepeda. Y ese, en el fondo, es el verdadero punto de partida de mi voto para el próximo 31 de mayo.
Porque mi decisión no empieza por quién quiero que llegue, sino por quién no puede llegar.
Llevo varios meses invertidos en esto. Horas de análisis, conversaciones con personas expertas, intercambios con cercanos a las campañas de Abelardo y de Paloma, debates con amigos a los que admiro por su visión de país. He leído las encuestas que vale la pena leer y he descartado las que no. No estoy hablando desde la pasión de un seguidor, estoy hablando desde el desgaste de alguien que se tomó el asunto en serio.
Y en el camino pasó algo que no esperaba: Abelardo me empezó a conquistar.
Su apuesta por la seguridad del Estado y por una mano firme contra los grupos criminales no es accesoria. Es, en mi lectura, el primer renglón que cualquier presidente nuevo va a tener que ajustar si queremos recuperar la confianza interna y la credibilidad externa. La salud, la economía hecha trizas por este gobierno, la educación, sin duda también es prioritario. Pero sin seguridad, lo demás no se sostiene. Un país que no puede garantizar el orden no atrae inversión, no retiene talento, no permite futuro.
Aun así, las dudas seguían. Hasta que llegó José Manuel Restrepo como fórmula vicepresidencial.
Se lo dije a él mismo en una nota que le envié: "Le sumaste a la campaña de Abelardo lo que me hacía falta: confianza". Y se lo dije porque era exactamente eso. José Manuel representa el conocimiento técnico, la trayectoria pública y privada con resultados excepcionales (su último gran logro: llevar a la EIA al primer lugar en el ranking de las mejores universidades de Colombia, superando a Los Andes). Él es la seriedad institucional que la fórmula necesitaba, el ser humano que me hacía falta. Un detalle que muchos pasarían por alto pero que a mí juicio dice mucho sobre cómo va a operar él en el gobierno: le envié esa nota directamente por WhatsApp, gracias a que un buen amigo en común me dio su contacto, y sin él saber quién soy yo, no se tomó ni una hora en responderme. Esa es la clase de ejecutivo que va a tener un rol clave en una eventual administración.
Quedaba una pregunta que me dolía hacerme: ¿un tipo que solo ha administrado sus empresas - criticadas o no, en lo cual no me quiero detener – podría liderar nuestro País?
La respuesta llegó cuando me di cuenta de que me había estado formulando mal la pregunta. Pocos candidatos llegan a la presidencia con experiencia presidencial, la mayoría llega con experiencia pública previa, sí, pero el salto al Ejecutivo nacional siempre es un salto. Lo que define el éxito de un gobierno no es únicamente la biografía del presidente: es la calidad del equipo que arma. Y aquí es donde el argumento se cierra. Si Abelardo eligió a José Manuel Restrepo como su fórmula, alguien que no necesitaba esa campaña, que tenía mucho que perder y poco que ganar, me imagino el calibre del gabinete que va a convocar.
Sigue….⬇️
El mar no es como lo pintan los poetas. Si dice que es hermoso y azul como los ojos de la amada, sencillamente es un mentiroso. Y estoy seguro que ese tal poeta no sabe del mar sino por las postales a fotocolor o por el hechizante espejismo que reverbera en la playa.
Pero el mar de los marinos es un mar siniestro, no lírico sino apocalíptico.
Conocí su dimensión aterradora en una aventura que duró diez días en los que alterné las emociones más fabulosas con las más desgraciadas. Una odisea de gloria y espanto, y no me arrepiento ni un milímetro de espuma.
GONZALO ARANGO