No vivas a medias, ni sueñes a medias. No quieras a medias, ni permitas que te quieran así. No llores a medias, ni sonrías a medias. Ni vueles ni tengas los pies en la tierra a medias. No sientas a medias ni permitas que lo hagan por ti. Y no, ni nunca; no te quieras a medias...