Al final del día, nadie sabe lo mucho que te esfuerzas por lo tuyo, la soledad que sientes a veces, las horas de sueño que pierdes o las presiones diarias que enfrentas. Por eso, siempre debes recordar hacer las cosas por vos y para vos!
Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.