Trump, el presidente más xenófobo que ha tenido Estados Unidos, el del muro y el de la separación de niños migrantes de sus familias, hoy habla de “reencuentros familiares” para Venezuela.
El chiste se cuenta solo.
¿Qué piensan ahora quienes celebraban que Trump, el supuesto “salvador”, iba a recuperar la democracia en Venezuela, después de decir que María Corina Machado no era respaldada ni respetada en su propio país?
Spoiler: nunca fue por la democracia. Fue (y es) por el petróleo.
Cuando Donald Trump habla de gobernar Venezuela por años y de explotar su suelo, queda claro que esto no es una transición democrática sino una intervención con intereses económicos. No es liberación: es cambiar una dictadura por una administración extranjera que tampoco eligieron.