Estamos solteros porque, en el fondo, seguimos buscando una relación como las de los 2000: con cartas, llamadas largas, contacto físico, canciones dedicadas y visitas sin motivo.
Cuando el amor se sentía real y genuino… en ese tiempo no nos daba miedo enamorarnos.
no puedes deshacer el daño que ya has hecho, pero sí puedes hacerte cargo y demostrar con hechos que no vas a volver a repetirlo. porque pedir perdón es fácil; lo difícil es cambiar de verdad.
Tienes 15 años. Vas con tu mamá a una fiesta. Le dices que ya te vas a casa, te da permiso porque está cerca. En el camino te encuentras con una “amiga”. Te convence de ir a ver a otra.
Te llevan a un cuarto sucio, viejo. Entre “bromas” te dicen que te van a vendar los ojos porque hay una sorpresa.
La sorpresa era estrangularte.
Mientras tu madre te busca desesperada, sin saber nada de ti, esas “amigas” ya te están enterrando en el patio.
Meses después encuentran tu cuerpo. Confiesan. El motivo: envidia.
¿El castigo? 11 y 2 años de internamiento porque son menores. Una ya está en libertad asistida.
¿La indemnización para tu familia? 6 mil pesos. Una burla. Una mentada de madre.
Si un menor comete un crimen así de sádico, con total premeditación, debe ser juzgado como adulto.
¡Basta de impunidad!.
¡Justicia para Layla!