No me hago la víctima.
Sé perfectamente en qué momentos reaccioné mal, qué dije, cómo lo dije, y me hago cargo. Pero también tengo claro algo: no todo empieza en mí. Hay palabras, gestos, silencios que empujan. Hay faltas de respeto que no son casualidad.
Y no voy a hacerme la desentendida para que otros queden tranquilos.
Porque hacerse cargo no es lo mismo que hacerse responsable de todo. Yo reviso lo mío. Pero no voy a cargar con lo que otros hacen como si fuera mío
Normalicemos NO perdonar, ni sentir empatía, ni pena por aquellas personas que no pensaron en nosotros mientras hacían cosas que sabían que nos iban a doler.
Yo también tengo un pasado triste y no lo uso como excusa para ser una persona de mierda.