"Luquitas Rodríguez":
Porque uso su programa hecho por y para hombres para reflexionar sobre el asesinato de Agostina y el lugar que ocupa el hombre en la sociedad
Recién me acordé de toda la gente que durante la pandemia estaba re desesperada por conseguir los barbijos del CONICET y después votaron tres veces por el tipo que dice que el CONICET es una mierda.
El problema no son los paros, es el desfinanciamiento. Pretenden garantizar “el derecho a la educación” sin presupuesto, sin salarios dignos y responsabilizando a docentes y universidades. La autonomía universitaria no se intimida: se respeta y se sostiene.
CUMPLAN LA LEY!
Los glaciares, el transporte público, los jubilados, las universidades, los medicamentos, la ley de salud mental, los recortes a programas esenciales, los comedores, la censura a periodistas, el 24 de marzo, adorni, los créditos hipotecarios. Todo, todo es insoportable.
Llamar “idiotas” a tu propio pueblo no es un error, es un reflejo: soberbia, desconexión y falta total de respeto. Gobernar no es pararse por encima, es estar a la altura. Y hoy, te queda enorme. PAYASO
Bad Bunny no ganó el Grammy por moda. Ganó porque hizo memoria colectiva.Por primera vez en la historia de los Grammy, un álbum completamente en español ganó el premio más importante de la noche. Es una señal. La industria no premió un idioma. Premió una verdad emocional que cruzó fronteras.
DTMF Es un proyecto artístico que mira hacia adentro y hacia atrás. Mezcla plena, bomba, salsa y sonidos urbanos no para innovar por capricho, sino para anclarse en la identidad puertorriqueña y, desde ahí, hablarle al mundo.
El título del álbum lo explica todo. “Debí tirar más fotos” Habla de arrepentimiento cotidiano. De no haber estado lo suficientemente presente cuando la vida estaba pasando. En una era de historias que duran 24 horas, este disco se pregunta qué pasa con lo que no grabamos, con lo que dimos por sentado, con la gente que creímos eterna.
Por eso conectó. Porque no idealiza el pasado. No dice que todo tiempo pasado fue mejor. Dice algo más incómodo y más honesto: el pasado fue real y no lo cuidé como debía. Y ese gesto es profundamente adulto.
Además, llegó en el momento exacto. Después de la pandemia, de duelos no resueltos, de migraciones, de familias partidas y de una vida acelerada, millones de personas están revisando su archivo emocional. A quién no llamaron. Qué normalizaron y ya no está.
Musicalmente, el disco hace algo aún más inteligente. No persigue el hit inmediato. No suena a tendencia. Suena a memoria. Tiene silencios, atmósfera, textura.
En el fondo, Bad Bunny ganó porque hizo algo cada vez más raro en la música popular: no habló de éxito. Habló de tiempo. Y el tiempo es el único tema que nos iguala a todos.
Y cuando un álbum logra decir eso sin gritarlo, sin adornarlo y sin venderlo, no se vuelve viral por algoritmo. Se vuelve inolvidable.