Hoy volví a llorar, lloré porque ya no puedo, porque todo duele, porque todo pesa, porque no se dónde irme, porque no sé cómo empezar, porque no sé cómo parar, hoy volví a llorar porque me ganó el miedo
Soy lo suficientemente madura para admitir que a veces soy una persona difícil. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia, pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie.
Les juro que es horrible tener que luchar con tu propia cabeza, un día estás súper bien y al otro no tienes ganas de nada, te sientes estresado, cansado y sin ganas de nada.
No sé cómo decirle a mi mamá que me han roto el corazón, que me duele todo y que me he vuelto a sentir pequeña en un mundo tan inmenso. No sé explicarlo mejor, solo sé que intenté querer bonito y ahora estoy recogiendo los pedazos con las manos temblando.
Me duele verme así, tratando de hacerme la fuerte cuando lo único que quiero es llorar, me duele fingir que estoy bien cuando estoy hecha trizas, rota hasta los huesos, agotada y sola; creyendo que puedo con esto, cuando en realidad me estoy cayendo a pedazos.
La depresión funcional existe (distimia). Trabajas, bromeas, cuidas a los tuyos, te arreglas, pero mentalmente te estás ahogando en tus propios pensamientos y nadie lo sabe.
te dediqué mi tiempo, te ayudé, te saqué sonrisas, te aconsejé, te quise, te di lo mejor de mí, quise ayudarte para que salieras adelante… y me dejaste ir, haciéndome sentir que no fue suficiente nada de lo que hice o que quizá simplemente tú no valías tanto la pena