Algún día abriré el melón de que para ser buena enfermera hay que ser buena persona. De nada te sirve saber muchísimo pero ser un ruin en una unidad donde se trabaja en equipo y todo repercute en tus compañeros y por supuesto en el paciente.
Mi mayor decepción laboral fue entender que no basta con hacer bien tu trabajo ni con amar lo que haces. A veces, si no encajas, no caes bien o no te alineas con el ego de quien lidera, todo tu esfuerzo deja de ser suficiente, incluso cuando cumples y das lo mejor de ti.