mi mayor red flag es que no importa que tan mal me sienta, nunca voy a decir ni la mitad de lo que realmente siento porque eso implicaría sentirme vulnerable y detesto sentirme así
Cómo es el duelo; un día estás en tu cuarto doblando ropa muy tranquilamente y, de repente, estás en llanto porque no entendés por qué la vida te hizo pasar por eso.