DÍA DESPUÉS
Quiero agradecer a estas 2 naciones que se contagiaron del sol argentino,
además de haber contribuido a una Argentina grandiosa con su inmigración
Más escoceses
Más noruegos
Gracias @NoruegaenARG
Gracias @1scottishbanter
Sr. @SamuelLJackson: usted compartió una publicación que llama a la Argentina “el país más racista del mundo”. Le respondo como Diputada de la Nación Argentina, con hechos. Argentina es el país más receptivo del mundo. Nuestra Constitución invita desde 1853 “a todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”, y su artículo 20 les reconoce a los extranjeros los mismos derechos civiles que a los ciudadanos. Nuestra Ley de Migraciones declara que migrar es un derecho humano “esencial e inalienable” de la persona. Búsquelo: casi ningún otro país del planeta se animó a escribir eso en su ley. Acá recibimos a los judíos que huían de los pogromos, a los armenios del genocidio, a los sirios y libaneses, a los españoles de la guerra, a los italianos del hambre. Y hoy recibimos a bolivianos, paraguayos, peruanos, venezolanos, senegaleses y ucranianos. Sin muros. Sin visas discriminatorias. Sin redadas.
No tenemos ICE. Acá no hay agentes encapuchados cazando inmigrantes en la puerta de las escuelas, ni niños en jaulas, ni familias separadas en la frontera, ni migrantes que mueren en operativos o centros de detención. Acá cualquier persona, tenga los papeles que tenga, se atiende gratis en nuestros hospitales públicos y estudia gratis en nuestras universidades: miles de brasileños, colombianos y ecuatorianos se recibieron de médicos en la UBA sin pagar un peso.
Nosotros declaramos la libertad de vientres en 1813 y abolimos la esclavitud en la Constitución de 1853, doce años antes que su país. Nunca tuvimos Ku Klux Klan, ni leyes Jim Crow, ni baños “for whites only”, ni escuelas segregadas por color de piel.
Hasta nuestro idioma es prueba de integración: decimos “laburo”, “chau” y “pibe” por los italianos; “quilombo”, “milonga”, “candombe” y “mucama” por la herencia africana; decimos “che” y tomamos mate por la raíz guaraní. El tango que el mundo nos admira nació del candombe afro abrazado a la milonga criolla y a la nostalgia inmigrante Acá “che negrito”no es un insulto: es el apodo con el que llamamos con amor a los amigos, a los novios, a los hijos.. Y nuestros chicos van a la escuela sin miedo a que los maten a tiros.
Somos un pueblo solidario, que ama la amistad y comparte el asado con cualquiera que llegue. Todo esto usted lo difunde con la imagen de Stephen, el esclavo doméstico de Django: un personaje que retrata la esclavitud de su país, no la historia del mío. A la Argentina y a los argentinos se los respeta, carajo, mierda! 🇦🇷
Una cosa es que no te agrade la selección Argentina otra es tirarle mierda al país y a su gente porque sí, peor cuando ni conoces o no tienes trato con ellos. Argentina es quizás el país más amable de Sudamérica con el inmigrante, permite que incluso el extranjero haga uso de su educación gratuita y de otros beneficios que tienen como nación. Claro que tienen cosas que no son agradables, como las tenemos todos, pero se les está yendo un toque la mano.
@leclercrows Opino que todo lo que pasó en este mundial fue para que abramos los ojos y valorar más lo nuestro.
Nos tildan de lo peor solo por ser presumidos de nuestro País, pero a ningún extranjero lo recibimos mal.
Fue muy doloroso leer comentarios burlandose de mi País
es impresionante como todos los famosos nos usan diciendo que somos el mejor público xq somos los únicos boludos en el mundo que les damos pelota etc etc y ahora saltan a festejar que perdimos mas vale q no les de nunca mas para volver a pisar este país garcas
yo jamás voy a caer en la narrativa de que los argentinos son xenofobicos pq cada vez que menciono que quiero estudiar allá ellos son los más felices. en todas las veces que fui a ese país, a pesar de la "enemistad" que tenemos los argentinos y los paraguayos, JAMÁS sufrí de xenofobia. los únicos que creen en esa fama de los argentinos son o personas que jamás tuvieron contacto real con el país o personas que lamentablemente tuvieron la desdicha de conocer una mala persona.