• David esperó 12 años.
• Abraham esperó 25 años.
• José esperó 13 años.
• Noé esperó 120 años.
Y DIOS NUNCA LES FALLÓ.
Si Dios te está haciendo esperar, no te preocupes, estás en buenas manos; Él no te fallará.
El alcohol no es excusa
para ser infiel.
La distancia no es excusa
para ser infiel.
El enojo no es excusa
para ser infiel.
Las tentaciones no son excusas
para ser infiel.
Maduren y aprendan a valorar.