@IreneMontero Quién mejor que usted para hablar de callar y agachar la cabeza..
Una cosa, éstos post que pone en su cuenta no los escribe usted, verdad? porque parece como si le pagara a alguien que le tiene manía..
@isabelrguez A ver si así se entera ust€d:
Menos juergas a consta del cøntribuy€nte y más trabajar.
Menos juergas a consta del cøntribuy€nte y más trabajar.
Cøngéle su sueldo en números negativos y páguele el alquiler a unos cuantos o construyan vivienda de protección oficial.
Ministra, con todo el respeto, pero vamos a ser claros y directos: la Ley de Vivienda es una mierda.
No funciona, no ha servido para lo que prometía y, lo que es peor, ha empeorado las cosas en lugar de arreglarlas.
Te lo explico con datos y hechos reales de lo que ha pasado desde que entró en vigor en 2023 hasta ahora en 2026.
Lo que prometía la ley vs. lo que ha pasado de verdad
La Ley por el Derecho a la Vivienda (2023) se vendió como la gran solución: iba a contener los precios del alquiler, proteger a los inquilinos, declarar zonas tensionadas para topar rentas y aumentar la oferta asequible. ¿Resultado? Todo lo contrario.
Precios del alquiler disparados: En enero de 2026, el precio medio ha subido un 8,1% interanual y ya está en 15 €/m² (según Idealista, el dato más fresco y fiable). En 2025 ya subió alrededor del 8-9% anual, y la tendencia no para.
Madrid está en 21,1 €/m², Barcelona rozando los 24 €/m² en muchas zonas, Baleares 19,1 €/m²…
Estamos en máximos históricos y la escalada sigue.
Oferta destruida:
Muchos propietarios han sacado sus pisos del alquiler habitual.
Unos los han pasado a alquiler turístico o de temporada (que se escapan de los topes), otros directamente los han vendido o los tienen vacíos esperando.
Estudios y portales como Fotocasa o Alquiler Seguro hablan de caídas de oferta del 15-20% en estos años. Casi la mitad de los contratos que vencen en 2026 se espera que salgan del mercado de alquiler residencial.
Zonas tensionadas:
En Cataluña, donde sí se aplicó más fuerte, los precios no han bajado de forma estructural; en muchas zonas se congelan contratos antiguos, pero los nuevos o los que vencen se ponen al precio de mercado (que es altísimo).
El resultado global: más inseguridad jurídica para propietarios pequeños y medianos, que son la mayoría de la oferta, y menos pisos disponibles.
Las excusas y los datos que no cuadran:
Dicen que "es por la falta de oferta estructural".
Sí, eso es cierto desde hace décadas, pero la ley no ha aumentado ni una vivienda pública relevante.
El parque social sigue siendo ridículo (España tiene uno de los más bajos de Europa), y las promesas de miles de viviendas nuevas o BTR (build to rent) se han quedado en agua de borrajas.
Las actualizaciones de contratos vigentes están limitadas (IRAV en 2,32% en diciembre 2025), pero eso solo afecta a los inquilinos con contrato en vigor. El problema real está en los nuevos contratos o renovaciones: ahí el precio es el del mercado libre, que sube sin control porque hay menos oferta.
Críticas generalizadas:
Economistas como Daniel Lacalle, think tanks, el sector inmobiliario (COAPI, Fotocasa, Alquiler Seguro), incluso medios como El País o Expansión hablan de "fracaso", "desastre", "balance catastrófico".
Hasta el 42% de los españoles que conocen la ley creen que dificulta el acceso al alquiler.
Y desde la oposición o expertos independientes se dice claro: el intervencionismo ha hundido la oferta y disparado precios.
Conclusión dura pero real:
La ley ha sido populista, intervencionista y contraproducente.
En vez de atacar el problema de raíz (más suelo, menos burocracia, incentivos reales a la construcción de alquiler asequible, menos trabas a los propietarios pequeños), ha generado miedo, retraimiento de oferta y una espiral alcista que expulsa a la gente de las ciudades.
No ha frenado la especulación de fondos ni ha creado vivienda social masiva.
Simplemente ha hecho que alquilar sea más caro y más difícil para la clase media y trabajadora.
Si de verdad se quiere solucionar esto, hay que derogar o reformar de verdad esta ley y pasar a políticas de oferta masiva, no de parches ideológicos que solo sirven para fotos y titulares.
Porque con esta norma, Ministra, lo único que hemos conseguido es que el alquiler siga siendo un lujo cada vez más inalcanzable.
Y eso no es proteger a nadie, es joder a la gente de verdad.
Ministra, con todo el respeto, pero vamos a ser claros y directos: la Ley de Vivienda es una mierda.
No funciona, no ha servido para lo que prometía y, lo que es peor, ha empeorado las cosas en lugar de arreglarlas.
Te lo explico con datos y hechos reales de lo que ha pasado desde que entró en vigor en 2023 hasta ahora en 2026.
Lo que prometía la ley vs. lo que ha pasado de verdad
La Ley por el Derecho a la Vivienda (2023) se vendió como la gran solución: iba a contener los precios del alquiler, proteger a los inquilinos, declarar zonas tensionadas para topar rentas y aumentar la oferta asequible. ¿Resultado? Todo lo contrario.
Precios del alquiler disparados: En enero de 2026, el precio medio ha subido un 8,1% interanual y ya está en 15 €/m² (según Idealista, el dato más fresco y fiable). En 2025 ya subió alrededor del 8-9% anual, y la tendencia no para.
Madrid está en 21,1 €/m², Barcelona rozando los 24 €/m² en muchas zonas, Baleares 19,1 €/m²…
Estamos en máximos históricos y la escalada sigue.
Oferta destruida:
Muchos propietarios han sacado sus pisos del alquiler habitual.
Unos los han pasado a alquiler turístico o de temporada (que se escapan de los topes), otros directamente los han vendido o los tienen vacíos esperando.
Estudios y portales como Fotocasa o Alquiler Seguro hablan de caídas de oferta del 15-20% en estos años. Casi la mitad de los contratos que vencen en 2026 se espera que salgan del mercado de alquiler residencial.
Zonas tensionadas:
En Cataluña, donde sí se aplicó más fuerte, los precios no han bajado de forma estructural; en muchas zonas se congelan contratos antiguos, pero los nuevos o los que vencen se ponen al precio de mercado (que es altísimo).
El resultado global: más inseguridad jurídica para propietarios pequeños y medianos, que son la mayoría de la oferta, y menos pisos disponibles.
Las excusas y los datos que no cuadran:
Dicen que "es por la falta de oferta estructural".
Sí, eso es cierto desde hace décadas, pero la ley no ha aumentado ni una vivienda pública relevante.
El parque social sigue siendo ridículo (España tiene uno de los más bajos de Europa), y las promesas de miles de viviendas nuevas o BTR (build to rent) se han quedado en agua de borrajas.
Las actualizaciones de contratos vigentes están limitadas (IRAV en 2,32% en diciembre 2025), pero eso solo afecta a los inquilinos con contrato en vigor. El problema real está en los nuevos contratos o renovaciones: ahí el precio es el del mercado libre, que sube sin control porque hay menos oferta.
Críticas generalizadas:
Economistas como Daniel Lacalle, think tanks, el sector inmobiliario (COAPI, Fotocasa, Alquiler Seguro), incluso medios como El País o Expansión hablan de "fracaso", "desastre", "balance catastrófico".
Hasta el 42% de los españoles que conocen la ley creen que dificulta el acceso al alquiler.
Y desde la oposición o expertos independientes se dice claro: el intervencionismo ha hundido la oferta y disparado precios.
Conclusión dura pero real:
La ley ha sido populista, intervencionista y contraproducente.
En vez de atacar el problema de raíz (más suelo, menos burocracia, incentivos reales a la construcción de alquiler asequible, menos trabas a los propietarios pequeños), ha generado miedo, retraimiento de oferta y una espiral alcista que expulsa a la gente de las ciudades.
No ha frenado la especulación de fondos ni ha creado vivienda social masiva.
Simplemente ha hecho que alquilar sea más caro y más difícil para la clase media y trabajadora.
Si de verdad se quiere solucionar esto, hay que derogar o reformar de verdad esta ley y pasar a políticas de oferta masiva, no de parches ideológicos que solo sirven para fotos y titulares.
Porque con esta norma, Ministra, lo único que hemos conseguido es que el alquiler siga siendo un lujo cada vez más inalcanzable.
Y eso no es proteger a nadie, es joder a la gente de verdad.
@sanchezcastejon@nytimes Eso ha sido desde siempre, los que vienen a trabajar y prosperar, no los d€lincu€ntes que ha metido usted para su b€neficio prøpio.
"El socialismo es la nacionalización de todos los medios de producción, distribución e intercambio y la planificación de todo ello por parte del gobierno central, y eso es lo que Gorbachov dice que no ha funcionado". Margaret Thatcher
"El socialismo es la nacionalización de todos los medios de producción, distribución e intercambio y la planificación de todo ello por parte del gobierno central, y eso es lo que Gorbachov dice que no ha funcionado". Margaret Thatcher
Si este memeministro dedicara tanto tiempo a su trabajo como a las RRSS no habrían accidentes por mala praxis de su minist€rio.
Fin.
P.D. No se desinstala Telegram ni harto vino, pfffff
A España le importa el estado de los trenes (llegar a tiempo y con vida si puede ser )y las 47 víctimas (46 de Adamuz y el maquinista de Gelida).
Que el mundo no gira en torno a ti ni al puto amo .
#PuenteDimision
A España le importa el estado de los trenes (llegar a tiempo y con vida si puede ser )y las 47 víctimas (46 de Adamuz y el maquinista de Gelida).
Que el mundo no gira en torno a ti ni al puto amo .
#PuenteDimision
A usted, Señor Adolf§∆nchez, si que lo cab∆lgaban en las saunas y con música tecno de fondo..
Por cierto, "oligarca" es lo que usted se muere por ser "Dime qué desprecias y te diré qué quieres mercar" otro refranito, por si lo quiere usar😁