Esos dedos que se hundieron de golpe en su coño la hicieron jadear pero al estar en videollamada tuvo que taparse la boca tratando de contenerse.
Su mano se aferró con firmeza a su polla mientras pasaba su teta por el falo acariciando el tronco con su pezon duro +
- de arriba abajo mientras le pajeaba con fuerza y mimo. Seguramente en la videollamada se podía escuchar el chapoteo húmedo de su coño y el del pene de su amado resbalar con su mano. Heh.
Suspira moviendo la cadera con el fin de follarse esos dedos. +
Jadea pasando los dedos por aquella prelefa caliente y pringosa, abriendo los labios eroticamente para su marido.
— M-mmm...quiero que tus clientes y trabajadores vean cómo te corres por webcam gracias a tu preciosa esposa...
Se chupa esos dedos pegajosos haciendo ruidos +
- obscenos , meneando la cadera para frotarse contra esos dedos que acarician su raja mojada y palpitante.
— A-ah...qué pervertido...me muero de ganas de escuchar los gritos de susto al ver la lluvia de lefa. Mmm, luego me encargaré de limpiar todo con mi lengua.
Le dijo +
- dando toquecitos por esa cabeza rosada y caliente. Mirandole fijamente.
— Por Dios...tienes los huevos muy hinchados...más que otras veces~
Abre las piernas, dejando que note lo pringosa que está de su humedad.
Pegó un respingo por ese azote junto otro jadeo erótico sólo para él, suspirando con sorpresa al ver aquel rabo salir disparado.
— Tengo unas manos muy suaves, unas tetas gordas y una boca muy...juguetona. Me encantaría poder aliviar ese hinchazón en tus días de +
- trabajo. Cuando estés haciendo videollamada pienso hacerte una buena mamada...e incluso paja. No me importa que tus trabajadores o clientes vean tu lefa saltar disparada por cam. A-ah~ me pone muy cachonda de sólo pensarlo...
Pasea la yema del índice por su glande +
- de su pantalón buscando liberar su polla de aquella prisión.
— Prometo...que soy la que mejor puede cuidar de ti...y de ella.
Se refería a su polla claramente. Prensa los labios humedeciéndolos suavemente.
— De sólo ver tus pantalones a punto de explotar me pongo mojada.
— Casi una semana...mmm, no me he tocado tampoco en esos días porque te he estado esperando...dime, mi amor...¿tú te has tocado...o debo hacerlo yo?
Preguntaba notando cómo aquello se hacía más grande por lo que sin prisa alguna fue abriendo los botones y cremallera +
- escondiendo el rostro contra su fornido pecho.
— Qué duro estás ya...si acabamos de empezar...
Susurraba juguetonamente, bajando la mano que acariciaba su torso hacia aquella tienda de campaña , acariciando con la palma y yemas el bulto caliente.
Movió la lengua alrededor de la suya dándole suaves toques en un beso lento y sonoro, algo obsceno.
Termina por desviar la mirada al sentir algo duro empujar contra su abdomen por lo que al ver aquel bulto en sus pantalones jadea dulcemente +
- hasta su abdomen , yemas rozando su pantalón en la zona de su pubis para tentarle y provocarle. Quería ver sus reacciones.
— Estoy...necesitada de mi marido.
Pestañea, coquetamente.
— Mmmm, Dio...
Ríe pegando un gritito al verse contra su fornido torso desnudo , tetas aplastadas contra éste , más cerca de sus labios que antes.
— A partir de hoy vas a tener que atenderme más a mí.
Susurró en su oído, dejando caricias por su torso descendiendo lentamente+
- sin querer profundizar demasiado. Quería ver qué tal aguantaban y hasta cuánto sin tocarse.
— Por un momento pensaba que te habías olvidado de mí...
Bromea contra sus labios intentando sonar dramática .
Cara a cara queda con él, cuerpo girado con el suyo. Sus mejillas se sonrojan incluso pues llevan días sin intimar.
— Me pones nerviosa...
Dijo soltando una risa sonora ,aproximándose a sus labios muy lentamente para comenzar un lento beso +
- teléfono...ya echaba de menos a mi marido.
Musita, correspondiendo al corto beso con una suave sonrisilla que se asoma poco a poco.
— Claro...no hay prisa y no planeo salir de aquí hasta un buen rato.
Aclara, acariciando el pecho desnudo de su chico con varios dedos.
Sorprendida quedó al no esoerarse que fuera a arrebatarle la revista y que rápidamente se colocara sobre su cuerpo por lo que quedó atrapada bajo su marido.
— Oh...está bien. Por fin un día sin reuniones. Siempre estás encerrado en tu oficina pegando gritos por +
Alzó la mirada de la revista para posarla sobre aquella tablet por lo que se mantiene pensativa. En efecto, no entiende pero...le gusta hacer feliz a su marido intentando comprenderle.
— Ya veo...mmm, deberías no tomártelo tan a pecho cariño.
Ríe en voz baja +