duermo poco, ya no sé qué es lo que quiero. Tengo ansiedad, la autoexigencia no me deja en paz. Lloré todos éstos días.
Ojalá nunca les pase y, si les pasa ojalá alguien les entienda y ese alguien los abrace muy fuerte.
Haciendo un análisis de este primer tramo en mi camino de residencia II, llegué a la conclusión de que ESTOY DISFRUTANDO MIS CLASES😁😁😁😁 ¿que locooo no? Pero todo, gracias a Dios!