Me he currado una playlist de Glen Hansard con sus mejores canciones mezclando sus colaboraciones con Marketa en The Swell Season y Once, sus discos en solitario, sus colaboraciones con Eddie Vedder, canciones en directo y lo mejor de su banda The Frames
https://t.co/wao5wol567
Sometimes I would wonder if Glen Hansard really existed….
Seriously, he was such an angelic presence… not otherworldly…in fact, very present this presence…
A smiling rascal if you needed him to be… this most musical and mischievous archangel of Ballymun… no airs, plenty of graces...
Of course, Glen was the shining star of the Christmas Eve busk… sometimes the only one reminding the rest of us that Christmas began with a refugee born in a manger, which is hardly a step from living on the street.
To be utterly yourself by being more interested in others - a clue for any of us trying out different personas. He really was who you thought he was. He could never walk by a person living rough without checking they were OK… and more than that, he worked very hard so that less people had to live on the streets in the first place.
When the crowds got bigger and for safety’s sake Glen had to agree to move the busk to a stage kindly provided outside The Gaiety Theatre, he would say 'we’ll give it our best but it’s not a busk if we’re not on the street!’ …because that’s who he was - a performer at eye level in any situation. The stage was a separation he wouldn’t recognize. Of all the grand and gigantic venues he and The Frames played, you sensed the street was his most favoured place to perform. And street people, his favourite audience.
Voice of the streets. A choir of angels in one man. The rest of us blessed to stand there beside our very own and very earthed Angel Gabriel… All of us welcome in his choir, whatever shape or form.
….and I’m telling myself this morning that if he never existed, then he can never cease to exist. For me, he will always be everywhere I see a coin spinning into an open guitar case.
May you rest in the peace you gave to so many.
Bono
No siento que Easter Lily sea solo un EP. Lo escucho como una obra completa, pequeña en duración pero enorme en intención. Y por eso, para mí, sí merece ser llamado una obra maestra.
Lo que más me impresiona es que U2 no armó seis canciones sueltas: armó un recorrido. El EP empieza en la ausencia, pasa por la amistad, acepta la herida, se arriesga al amor, se convierte en plegaria y termina enfrentando esa plegaria con el dolor del mundo. Eso no es casualidad. Eso es arquitectura emocional.
“Song for Hal” abre el disco donde debía abrir: en el duelo. No con espectáculo, no con grandilocuencia, sino con ese silencio extraño que deja alguien importante cuando ya no está. El EP arranca diciéndote algo básico y duro: para hablar de renovación, primero hay que mirar la pérdida de frente.
“In A Life” hace algo bellísimo: no responde al duelo con autosuficiencia, sino con amistad. No plantea la amistad como adorno ni nostalgia, sino como una forma de encontrarse con el otro incluso en lo raro, en lo surreal, en lo difícil. Como si dijera: nadie atraviesa una vida solo, y menos una vida rota.
“Scars” es donde el EP deja de pedir permiso. Ahí U2 no romantiza la herida: la acepta. Las cicatrices no aparecen como algo que deba esconderse, sino como marcas de verdad. Y eso me parece profundamente honesto, porque la renovación que no pasa por la herida no es renovación: es maquillaje.
Luego llega “Resurrection Song”, que para mí es el corazón del EP. Esa canción entiende algo esencial: la resurrección no empieza con una certeza religiosa, empieza cuando dejas de obedecer al miedo. Amar otra vez, confiar otra vez, abrirte otra vez: ahí empieza la vida nueva. No como consigna, sino como riesgo.
“Easter Parade” toma todo lo anterior y lo transforma en rito. Ya no estamos solo en lo emocional, sino en lo espiritual. Pero no desde el triunfalismo, sino desde la humildad. Hay muerte interior, hay pérdida del miedo, hay una súplica de misericordia. No suena a victoria barata. Suena a renacimiento real.
Y entonces llega “COEXIST (I Will Bless The Lord At All Times?)”, que para mí es lo que termina de elevar el EP. Porque se niega a cerrar con comodidad. Después de hablar de amistad, herida, amor y resurrección, U2 devuelve todo al lugar más difícil: el mundo real, los niños atrapados en la guerra, la fe puesta a prueba por el horror. Es un cierre valiente, porque no convierte la esperanza en anestesia.
Por eso digo que Easter Lily tiene todo lo que esperaba de U2. Tiene ambición espiritual, pero no soberbia. Tiene conciencia moral, pero no panfleto. Tiene intimidad, pero no encierro. Tiene fe, pero una fe interrogada, herida, humana. Y sobre todo, tiene algo que no siempre aparece ni siquiera en los grandes artistas: necesidad.
Este EP no suena a una banda tratando de parecer relevante. Suena a una banda que todavía tiene algo verdadero que decir.
Para mí, ahí está la diferencia entre un lanzamiento bueno y una obra maestra: una obra maestra no solo se escucha. También te ordena por dentro.
Y Easter Lily hace exactamente eso.
@U2@fansofu2@U2Chile
@dan_chaos Nunca jugué a un SH, pero viendo la repercusión de este y las buenas críticas que leo estoy por meterle mano, debería? Es que el sistema de combate me tira un poc para atrás…opiniones?