Es un ave peregrina...
Por su alta velocidad en vuelo (que puede alcanzar los 400 kilómetros por hora en picada), la intensa presión del aire puede hacer que los pulmones de un halcón peregrino estallen. Pero gracias a unos pequeños tubérculos óseos en la parte posterior de su pico, las ondas de choque se redirigen evitándolas.
Este diseño distintivo se ha reproducido en motores a reacción.
La quinta sinfonía de Beethoven en Notre Dame
Uno de los momentos más importantes del evento de reapertura de la catedral estuvo a cargo de la orquesta filarmónica francesa