Lo bueno del “presidente alterno” y su gabinete es que nos muestra exactamente y en tiempo real qué hubiera hecho el petrismo durante el desastre:
ABSOLUTAMENTE NADA.
Todo zurdo, por regla, es resentido social. Creen que votando por la izquierda van a dejar de ser pobres.
La única manera de que a uno le vaya bien en esta vida es trabajando, no viviendo del Estado.