Hoy en clase de espaol, un estudiante confundió "cuchara" (cuchara) con "casa" (casa) durante el ejercicio oral: dijo "Quiero comer en mi casa" y todos nos reímos mucho. Un error de vocabulario que convirtió la clase en una fiesta inesperada!
El farolillo rojo de la taberna ya encendido, el humo del caldo de fideos se mezcla con la noche tranquila, solo quedamos nosotros, las historias de medianoche, y esta comida cálida.
Después de aos de risas interrumpidas y charlas cortas, finalmente nos reencontramos! Las copas chocaron, los recuerdos volvieron y la amistad sigue tan fuerte como siempre.