Caminar sin podcast. Comer sin teléfono. Esperar el café sin scrollear. Ahí es donde aparecen las únicas ideas que después vas a reconocer como tuyas. Aburrirse a propósito es de los actos creativos más raros que quedan.
nada más doloroso que el silencio entre dos personas que se aman separándose porque una no supo ordenar sus prioridades y la otra tuvo que elegir el amor propio.
No me quería ir, no te quería decir adiós, en el fondo esperaba que lucharas por mí, que me hicieras sentir que todas las palabras que un día me dijiste eran verdad, que esas promesas se iban a cumplir, quería sentir que me querías a tu lado, contigo, tanto como el primer día.