En 2001, Coca-Cola anunció que vendía 4 veces más que Pepsi.
Pepsi no respondió con palabras.
Respondió con un anuncio de 11 segundos que se estudia hoy en las mejores escuelas de marketing del mundo.
Me sulfuran los docentes que proclaman desvergonzadamente que en la escuela los conocimientos no son lo único importante. Sí. Los conocimientos son en la escuela lo único importante, porque la escuela tiene por misión conducir al niño de la experiencia difusa de sí mismo hasta la
expresión de nuestro conocimiento. Desconfiad de los reticentes con el conocimiento, porque, cuando te descuidas se ponen a hablar de constelaciones familiares y del verdadero yo.
Desconfiad de la empatía analfabeta. Necesitamos palabras para resistir el dominio de la industria
Hoy es Viernes Santo y, aunque no me considero una persona especialmente religiosa, no puedo pasar por alto esta maravilla de la historia de la música sacra...
En las sombras de la Capilla Sixtina, donde las velas se extinguían una a una como almas en penitencia, resonaba desde 1638 un canto que parecía venir directamente del Cielo: el "Miserere mei, Deusx de Gregorio Allegri.
Compuesto para nueve voces que se responden entre sí –dos coros etéreos envueltos en polifonía renacentista–, esta pieza transformaba el Salmo 51 en un lamento tan profundo y hermoso que la Iglesia Católica lo declaró secreto sagrado. Durante más de 130 años estuvo prohibido copiarlo o interpretarlo fuera de las ceremonias de Tenebrae de Semana Santa. Quien osara revelarlo, se arriesgaba a la excomunión. Era el sonido del arrepentimiento divino, reservado solo para los oídos del Papa y unos pocos privilegiados.
Su magia reside en esa alternancia hipnótica entre el canto llano y las ornamentaciones celestiales, culminando en ese 'do agudo' del soprano que atraviesa el alma como un rayo de luz en la oscuridad. No era solo música: era una experiencia mística.
Hasta que, en 1770, un niño de catorce años llamado Wolfgang Amadeus Mozart entró en la Sixtina. Escuchó el Miserere una sola vez, regresó a su alojamiento y, con una memoria sobrehumana, lo transcribió nota por nota aquella misma noche. El secreto del Vaticano se rompió para siempre. Gracias al prodigio de Salzburgo, hoy esta joya pertenece al mundo entero.
Escúchalo en la penumbra. Deja que te envuelva. Porque hay piezas que no se oyen… se sienten en lo más hondo del espíritu.
¿Lo conocías?
¿Te ha erizado la piel alguna vez?
Te leo
🚨 Antonio Escohotado:
“Es INCREÍBLE que hayan ensayado la vía de Marx fácil en 60–70 países y que a todos les haya ido, no mal… lo siguiente. Y sin embargo ahí están. Es la RELIGIÓN del NO SER, la nada".
El problema de David Uclés y de quienes, como él, huyen del debate aludiendo a eso de que «con el fascismo no se discute», es que temen quedar retratados. Tienen miedo a toparse con personas leídas como @Rubencientozero, que les desmonten el relato.
Los horrores del bando nacional los conocemos de sobra; nos los han contado hasta la saciedad en libros, documentales y películas. Y está bien conocerlos, claro que sí, pero... ¿qué hay de los horrores del bando republicano?
Llevan tantos años imponiendo su romantizado relato de «buenos y malos» sin apenas oposición que, cuando alguien expone de forma contundente las crueldades republicanas, las palabras golpean con más fuerza que cualquier arma de guerra.
Necesitamos recuperar el debate y abandonar la trinchera de la memoria selectiva. Conocer todas las aristas de nuestro pasado no es una provocación, es un ejercicio de higiene democrática para entender por qué, hace casi cien años, este país terminó saltando por los aires.