Confirmen si a todos alguna vez se nos cayó alguien del pedestal en el que lo teníamos. Porque a veces no es que las personas cambien, sino que finalmente las vemos como realmente son.
Para mí, estar cómodo económicamente es suficiente. No necesito ser el más rico, solo quiero poder comer lo que quiera, ir a dónde quiera, pagar mis cuentas a tiempo y vivir bien.
Cada vez que tengo que pagar mis facturas y responsabilidades, doy gracias a Dios por permitirme cumplir un mes más. Se los juro, ese dinero nunca ha faltado. Incluso cuando estoy en cero, Dios siempre me envía la forma de resolverlo. El verdadero agradecimiento es poder cumplir