NO ES UNA FOTO MÁS.
Es la foto de la perversión.
Significa discriminación.
En parte de su cultura son millones los que la sufren. Coptos, homosexuales, mujeres sin velo, judíos, cristianos, disidentes etc.
Si alguno de ellos se les ocurre levantar las manos pidiendo discriminación, los lapidan al instante. Y algo peor, la izquierda woke que defiende sus derechos en occidente, aplaude a los verdugos de oriente.
Usarla porque perdiste un partido de futbol en buena ley no solo es de llorón, revela la atrofia mental de todo un enorme sector de la sociedad internacional.
Me quedo también con voces como las de Salah y otros que lejos de victimizarse reivindicaron la escencia caballeresca del deporte.
La FIFA debería suspender a este payaso de por vida.
Que viva el deporte y la libertad.