Por mas que hagas la denuncia o inventes muchos chamuyos más, siempre te hicimos cualquiera somos los dueños de la ciudad.
Ay pechin no aprendiste nada todavía.
Lo único rescatable y valorable de ayer: la gente. Nada más.
Lo mínimo que nuestros jugadores podían hacer, después de la VERGÜENZA y el papelón que hicieron, era ir a pedir disculpas de cara a la popular (y a la platea).
Carlos Quintana, de esos jugadores que llegan a tu club y se enamoran de él, como vos. Gracias por defender estos colores con tu alma, estaré agradecido eternamente.