Birmingham City Council will go to court to stop people flying the Union Flag.
They’re quite happy to raise the Somali flag instead though.
When an English city treats its own flag as a problem, and everyone else’s as a celebration, that isn’t an accident. It’s a statement.
Satellite images reveal the colossal scale of our water planet and its endless oceans.
All the oceans, lakes, rivers, and glacial ice combined occupy 75% of the Earth's surface. It is the brooding inertia of the oceans that forms the ancient engine room of global climate—a massive fluid flywheel that dwarfed human industrial activity long before our first chimneys began to smoke.
The oceans have an average depth of 2.3 miles and weigh 1,000 times more than the atmosphere. Deep ocean currents dictate levels of water vapor and cloud cover across 68% of the skies at any given moment, while the interplay of seas, landforms, and latitude drives the trade winds and storm tracks.
Crucially, the oceans hold 86% of the world's carbon reservoir and 91% of its mobile heat energy, which currents transport toward the frigid poles to temper the planet’s cold extremes. The thin envelope of atmosphere above holds only a fraction of a percent of each.
Because of this tremendous thermal capacity, the oceans don't react on political timelines; they absorb, smooth and delay thermal changes over centuries, acting as a planetary buffer against rapid atmospheric shocks.
We live in an ocean-dominated, ice-age world. Earth is still technically in the Late Cenozoic Ice Age, which began 34 million years ago with the glaciation of Antarctica. Roughly 10% of the world's total land area remains permanently capped by glacial ice—spanning 15 million square kilometres.
Antarctica alone holds roughly 90% of global ice volume and stands as the largest single source of freshwater on Earth. Spanning 14 million square kilometers—8.3% of the world's land surface—its ice sheet extends up to 4.8 kilometers (3 miles) deep.
All human civilisation, agriculture and technological progress—every written word, every skyscraper—unfolded within the past 11,700 years of the warm Holocene interglacial period. This brief warm period is merely one episode among more than 30 glacial and interglacial cycles over the broader Quaternary Glaciation of the last 2.58 million years.
Today's modest warming of 1.1°–1.4°C over 250 years is an incremental drift within a vast geological system. The world is not enduring stifling heat reminiscent of past hothouse peaks; instead, we inhabit a benign global average temperature of 15°C—well below the 18°C to 26°C baselines that characterised most of Earth’s biological history. Deep time puts modern atmospheric alarm out of sync with physical reality.
Yet, ignoring this vast planetary flywheel, global policy over the last four decades shifted from managing tangible conservation to attempting economic micro-management of the atmosphere itself. Led by an alignment of unelected powerbrokers, financial institutions, and corporate leaders, the narrative demanded an immediate, total restructuring of human infrastructure.
Nations were urged to replace energy-dense coal, oil, and gas with intermittent wind turbines and solar collectors. Yet after 40 years of heavy subsidies and mandates, hydrocarbon fuels still supply 81% of all global primary energy, while wind and solar account for just 6.5%.
Attempting to engineer a complete retreat from high-density fuels while ignoring the sheer physical scale of the earth system carries a staggering cost. The predicted price tag to transform the global grid and force this transition stands at $275 trillion (McKinsey, 2022)—roughly 2.5 times total global annual GDP.
It represents an unprecedented financial commitment to re-engineer civilisation, driven by an economic plan that continuously underestimates the vast physical realities of the planet it seeks to control.
Las ONGs
En el puerto de una ciudad mediterránea, el 'Aurora Solidaridad' atracaba de madrugada. En la cubierta, voluntarios con chalecos de una ONG de nombre impecable recibían a decenas de personas recién desembarcadas. Cámaras, comunicados y frases sobre “derechos humanos” cubrían el espectáculo.
Detrás de las cámaras, el coordinador, un hombre de discurso impecable y cuentas opacas, hablaba por un teléfono cifrado.
- El lote de esta noche está confirmado. Los de Libia cobraron ya. Ustedes solo tienen que “rescatarlos” a 20 millas, como siempre. Si la Guardia Costera se acerca, gritamos que son refugiados y que estamos salvando vidas.
Los patrones de las pateras no improvisaban. Sabían la hora, el punto GPS y que, una vez avistados por la ONG, el resto del trayecto quedaba cubierto por la impunidad mediática. Quien se ahogaba por el camino no salía en las fotos. Quien llegaba se convertía en cifra, en subvención y en argumento político.
Parte del dinero de las donaciones y de los fondos públicos no acababa en mantas ni en abogados. Una fracción viajaba de vuelta, en efectivo o a través de fundaciones pantalla, hasta los mismos clanes que organizaban la travesía. A cambio, la ONG obtenía “casos” constantes, titulares y la certeza de que el flujo no se detendría.
Cuando un juez empezó a preguntar por las llamadas, los GPS coincidentes y los pagos, la respuesta fue inmediata: "criminalización de la solidaridad", "extrema derecha", "discurso de odio". El expediente se enredó. Los patrones siguieron saliendo. El coordinador cambió de cargo y de país.
En el muelle, al día siguiente, otra rueda de prensa. Las mismas frases. Los mismos chalecos. El mismo negocio vestido de causa...
Quienes tanto se movilizan por el «sufrimiento» de los presos de ETA jamás se han movilizado por el de sus víctimas. Ni una palabra por los asesinados, los heridos, los secuestrados, los extorsionados, los amenazados o los exiliados forzosos.
No es empatía: es una obscena inversión moral que pretende convertir a los asesinos en víctimas.
‼️ Delinquir en Ceuta para llegar como preso preventivo a la Península: así es el atajo que fomenta la criminalidad entre invasores
👉 El Gobierno está trasladando a prisiones de la Península a inmigrantes ilegales que estaban encarcelados en la ciudad autónoma. Esto significa que aunque siguen en prisión, ya están en la Península, objetivo que tenía una parte de los 72.000 invasores que accedieron a Ceuta
¿Quién financia a los antifas europeos que dan comida, cargan móviles, entregan esprays de pimienta y preparan cócteles molotov para los invasores de Ceuta?
¿Por qué no se les investiga por organización criminal?
¿Por qué Moncloa mira hacia otro lado?
Sólo mienten.
No hay ningún grupo ultra.
No son niños desamparados.
No son “sólo” 5.000.
No es una crisis humanitaria.
No se va a solucionar.
Sí es una invasión.
Sí ha sido Marruecos.
Sí es cómplice el Gobierno.
Sí quieren un estallido social.
Sí trabajan para Rabat.
"Eran los 'años de plomo'. He estado en el total olvido, incluso te hacían sentirte culpable"
Dña Carmen, viuda del PN D. Aureliano Calvo Val asesinado con 2 balazos en SS por los cobardes de ETA
"Era padre de 2 niñas de 3 y 12 años y un bebé de 6 meses"
https://t.co/Uprdpeedzg
A alguien le parece normal que una ciudad europea que ha sufrido una invasión hace un mes todavía haya gente durmiendo por las calles❗
Que el gobierno prácticamente no ha hecho nada por
resolverlo❗
Que ayer fue cuando pidió ayuda al Frontex porque son unos inútiles❗
Que los tenían que haber devuelto hace ya tiempo.
Y mientras tanto los Ceutíes no pueden hacer una vida normal.
@eutimius@elisabeni 3.- Por último, las fronteras de Ceuta y Melilla deben hacerse LITERALMENTE infranqueables.
Pero para nuestra desgracia nada de esto se va a hacer, entre otras cosas porque Sánchez y su gobierno, por lo que sea, no tienen agallas para defender a España del enemigo…🤔🧐😏
@eutimius@elisabeni 2.- suspensión del tráfico de sus mercancías por suelo español, suspensión de la Operación Paso del Estrecho, supresión de ayudas a sus nacionales en España, etc…
Como ves, hay mucho dónde elegir. No hace falta aplicarlo todo a la vez. Según respondan, ya se irá viendo…🧐🤔
@eutimius@elisabeni 1.- Pues sí, @elisabeni👍
Y a un acto de guerra híbrida en zona gris se responde con actos de guerra de zona gris: cortes de suministro de la energía (gas y electricidad) que les llega desde la Península, suspensión de acuerdos comerciales…🤔
Pues bien, visto y oído lo dicho por usted, una de dos: o el margen de maniobra del Rey en este caso es nulo y su simple presencia en Ceuta desencadenaría el ataque infernal de los Orcos de Mordor, o los ceutíes se la traen al pairo y a vivir la vida, que son dos días…🤔🧐😏
FELIPE VI en CEUTA: ¿para qué sirve la monarquía?; ¿es una anticualla histórica? No, es la garantía de que los separatistas y demás enemigos de España no se saltarán la Constitución. Te lo explico en este vídeo de @ESdiario_com 👇👇 https://t.co/juICeeASSv
FELIPE VI en CEUTA: ¿para qué sirve la monarquía?; ¿es una anticualla histórica? No, es la garantía de que los separatistas y demás enemigos de España no se saltarán la Constitución. Te lo explico en este vídeo de @ESdiario_com 👇👇 https://t.co/juICeeASSv
@eutimius@ESdiario_com Pues bien, visto y oído lo dicho por usted, una de dos: o el margen de maniobra del Rey en este caso es nulo y su simple presencia en Ceuta desencadenaría el ataque infernal de los Orcos de Mordor, o los ceutíes se la traen al pairo y a vivir la vida, que son dos días…🤔🧐😏
This is Leila Abolhasani.
43 years old. Hairdresser. Mother of two teenage daughters.
Her alleged crime? Filming a fire during Iran’s January protests.
The Islamic regime sentenced her to death.
A mother is facing execution for holding a camera.
Her story is not over.
Her life can still be saved.
Se llama Aiman Saifuddin, es de origen sudanés y tiene 20 años. Se ha ganado la confianza de la dirección del CETI de Ceuta y es el encargado de seleccionar a los futuros internos. Mientras el Gobierno sostiene que el centro está saturado, solo en agosto se ha permitido la entrada de más de 300 invasores. Más de la mitad comparte origen con el seleccionador: vaya casualidad. La edad media es de 23 años y casi el 90% son hombres. Así funciona este Gobierno traidor.
Seguimos trabajando, querido @CanarioToday.
Una de las cosas más terroríficas de este mundo moderno en el que vivimos es escuchar a los ceutíes defendiéndose de acusaciones de racismo. Sale un ceutí promedio en la tele y, mientras un tertuliano lo inspecciona severamente desde su cómodo plató madrileño con aire acondicionado, el ceutí se ve en la obligación de aclarar que, pese a que esté protestando por lo que él considera una injusticia, no es un racista.
Cómo hemos llegado a esto. Cómo hemos llegado a una situación en la que el agredido tenga que andarse con pies de plomo para no ofender a un cretino que vive en Madrid. Te joden la vida, pero cuidado, que a lo mejor eres de ultraderecha y sanseacabó.