Nuestro país necesita ser gobernado por gente sensata, cabal y preparada. Para que cesen ya los discursos de odio y de confrontación. Para que en la calle hayan menos violadores y pederastas. Para que las leyes protejan verdad a los menores y a las mujeres, y no a sus agresores.
Menuda semana para Irene Montero:
la ONU le dice que su ley es de coña, el Tribunal Supremo que las reducciones de pena se ajustan a su ley, condenada a pagar 18.000 euros por calumnias, no va en la lista de Sumar y Pablo Iglesias sigue siendo su pareja.
Es que todo mal.