Una familia llamó a un trabajador para reparar la valla de seguridad de la piscina, pero después de que este retiró la cubierta, se sorprendió por algo impactante, y esta fue su reacción �
En Barcelona, España, unos padres pierden la custodia de sus dos hijas menores por no poder pagar deudas y quedarse sin hogar. El Estado pasa a ser “protector” de ambas niñas hasta que sean mayores de 18 años.
Las recluyen en un centro de protección público donde una de ellas, entonces de 13 años, es violada por varios menores extranjeros en múltiples ocasiones.
Ella cae en depresión y, cuando sale de allí, decide saltar de un quinto piso para quitarse la vida. Sin embargo, falla y queda paralizada de la cintura para abajo, con dolores insoportables y una depresión tremenda.
Decide entonces solicitar la eutanasia (muerte asistida) al Estado, pero sus padres, en especial su papá, inician querellas para que los tribunales desestimen su caso.
Sin embargo, el Estado que le falló alejándola de sus padres, el mismo que la recluyó con menores extranjeros de otro sexo y no la protegió de las agresiones sexuales que vivió, el que no encerró a uno solo de sus victimarios y el que no la apoyó con tratamientos médicos ni físicos para evitar su sufrimiento posterior, decide entonces aprobar su muerte asistida.
No la están ayudando. No están siendo compasivos. Están borrando pruebas de su negligencia.
La eutanasia es un derecho, sí. Pero la vida digna y la justicia, también. Noelia Castillo no la tuvo.
En unas horas, el Estado, aprovechándose de su vulnerabilidad, le quitará la vida.
Llegó el momento de que el mundo sepa que Cuba es mil veces peor que la isla de Jeffrey Epstein.
Jeffrey cayó, Cuba aún no.
Le queda poco a la isla burdel.
¡Maldito seas Nicolás! Ojalá te pudras en el infierno!
El se llama Antony, por un milagro logro salir del Helicoide... Escuchen su historia
Como Antony, 18 mil personas siguen hoy en los centros de tortura del dictador asesino Nicolás Maduro.
. @F1. En el mundo hay millones de pilotos. En la Argentina habría más de 15.000 con licencia. Solo 20 corren en la Máxima. Uno de ellos es argentino. Hay que valorar, cuidar y disfrutar lo que está haciendo Franco Colapinto.
La Asociación Argentina de Tenis manifiesta su enérgico repudio a los dichos vertidos por la periodista Julia Mengolini, quien en una reciente intervención pública afirmó que “para ser tenista hay que ser tonto”, una expresión que consideramos ofensiva, estigmatizante y contraria al espíritu de respeto que debe guiar el debate público.
El tenis argentino ha formado a miles de niños y niñas en valores de esfuerzo, respeto, compañerismo y superación personal, sin distinción de clase social, género ni origen. A lo largo de su historia, este deporte ha sido un espacio de ascenso social, inclusión y desarrollo humano, y en nuestro país sigue creciendo día a día gracias al trabajo cotidiano de profesores, clubes, dirigentes y familias comprometidas.
Lamentamos profundamente que una comunicadora elija descalificar a quienes practican y aman este deporte, en lugar de contribuir a un diálogo constructivo que fomente la participación y la igualdad de oportunidades.
Desde la Asociación Argentina de Tenis reafirmamos nuestro compromiso con una sociedad donde el deporte sea un puente y no una barrera, y donde la diversidad de disciplinas y pensamientos se exprese siempre con respeto.
El tenis es hermoso.
Los hombres necesitan sentarse con hombres que tengan perspectivas sanas sobre las mujeres. Las mujeres necesitan rodearse de mujeres que tengan perspectivas sanas sobre los hombres. Las conversaciones son diferentes, la energía, el amor, el respeto.