una mujer se enamora de la forma en que la tratan y se desenamora por la misma razón. por lo tanto, un hombre nunca pierde frente a otro hombre, sólo frente a sí mismo.
Una lástima que esta escena se convirtió en un chiste en redes sociales, porque hasta la fecha sigue siendo de los momentos más impactantes que he vivido en una sala de cine.
Adam y Scarlett merecían el Oscar