"Impactante"
Porque resonancias magnéticas a 60 niños de 3 a 5 años revelaron que pasar dos horas frente a pantallas interactivas provocó pérdida de sustancia blanca en sus cerebros: "No esperaba ver algo tan grave", dijo Mike Nagel, neurocientífico.
Porque la vida también se trata de perder trenes. De equivocarse de ciudad, de amar a quien no era, de cambiar de rumbo cuando parecía que todo estaba decidido. Porque no somos línea recta, somos desvío, curva y giro inesperado.
Hay una antigua frase japonesa que dice: “Ya sea una máquina, una casa o una relación, el mantenimiento siempre es más barato que la reparación”.
Lo que no se mantiene, se termina perdiendo.