Me llamo Marc! Aquí comparto mi forma de ver el mundo.
Hablo de política y actualidad con pensamiento crítico. Defiendo ideas, aunque no sean cómodas.
Si crees que a la política actual le sobra ruido y le falta sentido, probablemente tengamos cosas en común.
Es increíble cómo algunos, por tal de seguir sembrando odio contra Israel, terminan defendiendo o blanqueando regímenes autoritarios como el de los ayatolás en Irán, o dictaduras como las de Venezuela y Cuba.
Donald Trump en 2026:
- Captura a Nicolás Maduro y pone en jaque todo el sistema financiero del narcotráfico que financia a la izquierda en Iberoamérica.
- Bombardea el régimen islamista y tiránico de Irán.
- Anuncia una toma pacífica de Cuba para acabar con el comunismo.
- Asesta un golpe a la ideología de género al acabar con los cambios de sexo en menores.
- Retira a EEUU de 66 organismos globalistas mundiales, 31 de la ONU.
- Cambia la pirámide alimenticia para acabar con los procesados y priorizar la proteína animal.
- Limita los beneficios de la industria armamentísitica.
- Prohíbe a los fondos buitre especular con las viviendas unifamiliares.
- Incauta un navío ruso en las narices de la armada rusa.
EL JEFE.
Cuba no va a colapsar por sí sola.
Ahora hay que apretar más que nunca. Nunca se había estado tan cerca de poner fin al régimen sanguinario de los Castro y, en este momento histórico, nos encontramos ante una oportunidad de oro.
Creo sinceramente que Estados Unidos tiene una obligación geopolítica y moral de acabar con el régimen castrista, responsable de haber contaminado de comunismo buena parte de América Latina y otras regiones del mundo.
Conviene recordar que, según diversas estimaciones, el régimen ha asesinado a más de 100.000 personas y que más de 75.000 han perdido la vida intentando escapar de lo que es, en la práctica, una isla‑cárcel.
No sirve una actitud tibia. El castrismo ha superado innumerables obstáculos y, aun así, ha logrado aferrarse al poder, corromper las instituciones y perpetuar la represión. Ha sobrevivido a la caída de la Unión Soviética, su principal sostén, y también al embargo comercial de Estados Unidos.
Hay que entender una realidad clave: a la cúpula del poder no le importa el pueblo cubano. Alargar esta agonía solo condena a millones de personas que no ven ningún horizonte de futuro. Hoy, se estima que 9 de cada 10 cubanos viven en condiciones de pobreza extrema.
Washington debe tomar cartas serias en el asunto. La dictadura no caerá por sí sola. Será necesario aumentar la presión al máximo y dejar claro a la cúpula castrista que solo hay dos opciones: una salida pacífica y negociada del poder o afrontar consecuencias políticas y personales irreversibles, como ya ha ocurrido con Venezuela y Nicolás Maduro.
Televisión Española manda «fuerzas para estos duros momentos para América Latina»
¿Qué duros momentos?
¡Estamos todos los latinoamericanos contentísimos!
Los «duros momentos» es justamente a lo que se le está poniendo fin.
Fueron 20 milímetros los que cambiaron el transcurso de la historia. Con esa bala, el ‘wokismo’ se habría impuesto en Occidente, el cristianismo habría sido destruido y las narcodictaduras y el PSOE estarían seguras.
El giro de cabeza más importante de todos los tiempos
En las próximas horas el mundo va a tener que posicionarse. O bien a favor de Maduro y la dictadura, bien a favor del pueblo de Venezuela y la libertad.
Una ocasión magnífica para separar la paja del grano.
Tomen nota de todo y de todos.
No se ataca a Venezuela.
Se ataca a Maduro y a una narcodictadura feroz.
Quien ataca a Venezuela es el chavismo.
Solo desear que los bombardeos sean a objetivos estratégicos y ni rocen a los civiles.
Trump bombardea Venezuela
EEUU es un peligro. O les paramos o arrasarán con todo
España es un país de paz y el Gobierno debe romper toda alianza con EEUU, empezando por la OTAN
Todo mi apoyo a Venezuela. Una vez más, no más guerras por petróleo