Poco más lúcido se puede hablar. España fue un coco a partir del segundo partido del Mundial.
Minimizó a cada rival en los cruces y no necesitó ni un portero ni atacantes brillantes para ganar. Argentina pareció un equipo que lucha por el descenso.
Sobrio, prolijo, disciplinado, templado
Tenía una misión y la cumplió a la perfeccion. Sin frustrarse, sin calentarse, sin patotear
Corre, marca, deja la vida. Le pegan, se levanta. No llora, no se queja. Se lesiona, y sigue igual
Que pedazo de jugador, siempre me encantó.
Discreto e infravalorado, pero no le importa. No juega para la cámara, sino para el equipo