El esfuerzo es lo único que no se negocia. Quién no esté dispuesto a morir por el Atlético de Madrid, que vaya saliendo.
Por encima de todo, por encima de todos.
Me gusta recrearme en ese cerrar de ojos que hace al escuchar (y sentir) cómo el solista de trompa ataca con maestría esa nota en concreto (¡y lo difícil que es!).
El autor rendido ante la sublime interpretación de su obra.
Unos de los obreros del metal saca los colores a los policías:
¿No tenéis hijos no?
¡Muchos cojon*s con la porra en mano y la escopeta!
Y todo esto mientras el resto cantan con fuerza:
¡Que viva la lucha de clase obrera!
Pelos de punta, que grandes sois.